Y CLARO, ESTO REPERCUTE TAMBIÉN EN MÉXICO...
Freitag, 21. Dezember 2012
Dienstag, 6. November 2012
Sao Paulo: la capital financiera de Brasil
Texto de Simon Schmid para el Tages Anzeiger
Traducción: Rafael M. Arteaga.
Elija usted el adjetivo que quiera: La bolsa de valores de materias primas
más importante del mundo, la metrópoli más grande de América, el productor más
grande de autos: en todas esas ramas, Sao Paulo es tercero en la lista del top
ten.
"Cuando las reglas de juego son claras, la economía se transforma en un carnaval. El entusiasmo por la inversión y el consumo alientan la producción interna y agitan los mercados externos." Joao Rodriguez, catedrático de la Universidad de Sao Paulo.
Desde que los misioneros
portugueses se establecieron en 1554, la capital financiera de Brasil ha
crecido hasta lo inimaginable, “que New York parece una casa de muñecas frente
a ella”, afirma Alexander Busch, corresponsal del periódico «Finanzas y Economía». Y añade: “En ningún otro lugar de Sudamérica el
desarrollo es tan dinámico como aquí.”
En el sur de Brasil se la denomina también “la ciudad de la llovizna”,
porque en un mismo día se puede experimentar en sus calles las cuatro
estaciones del año; mas ello no sido un obstáculo para que nuestras empresas
suizas se asienten aquí. Ya en 1912 vino
la BBA (fabricante de tecnología de punta), cuando entonces se llamaba BBC, y
hoy el consorcio está presente en todo el país, generando empleo para más de 4500
personas. Con el tiempo vinieron también otras: Clariant, Novartis, Zurich. E
igual los alemanes, para quienes esta ciudad tiene un atractivo especial:
tomando en cuenta las plazas de trabajo generadas en Sao Paulo, las empresas germanas
ocupan el primer sitio; Volkswagen o Mecedes-Benz tienen sus bases aquí, contratando
miles de empleados para la fabricación autos, con millardos de Euros en
transacciones.
Tentáculos económicos hasta en Suiza.
Aun cuando la presencia foránea es fuerte en Brasil, su economía está
orientada al mercado interno, dice Stephan Buser, quien dirige desde Sao Paulo
las operaciones de la Cámara de Comercio Suiza-Brasilera. Y añade: “El camino de las exportaciones a
Europa aún está en veremos.” Un hecho curioso, dado el carácter internacional
del sistema financiero en estos tiempos; sin embargo, la Bolsa de Valores de Sao Paulo y las
acciones de materias primas de BM&F Bovespa están entre las ocho más
grandes del planeta -dentro de la capitalización del mercado. Los bancos como
Itaú o Bradesco operan a nivel mundial. Y uno de los ejemplos más recientes de
su expansión financiera es la compra del banco suizo Sarasin-con sucursal
en Brasil- por parte del grupo Safra.
Pero el crecimiento de la nación no ha llegado sin esfuerzo. El plan, iniciado
por el ex ministro de finanzas y luego presidente de la nación, Fernando
Henrique Cardoso, ha acentuado también
la brecha entre ricos y pobres. Brasil figura hoy en la lista de los 20 países
con mayor desigualdad social en el planeta. Y el sector financiero suizo lo sabe: el gran de administrador de
activos es calificado con notas altas por el gobierno helvético en su último
informe económico sobre Brasil, señalando además: “un creciente número de ricos.”
Un sitio para las lavadoras
También otras empresas se interesan por el aumento de consumidores. La
consultora empresarial McKinsey coteja a Sao Paulo como la ciudad donde se
puede adquirir el mejor detergente para lavadoras. ¿La razón? Buser lo aclara así:
“Brasil experimenta en estos tiempos una creciente prosperidad, parecido a la
bonanza en los hogares suizos durante los años 60 del siglo anterior: mucha
gente tiene la posibilidad real de comprar un auto, exige alimentos de mejor
calidad y llena sus hogares con nuevos aparatos. Digamos como una lavadora, la
misma que para un excelente resultado requiere -por supuesto- de un buen detergente.”
Los “Paulistas” son ricos en comparación con las regiones del interior del
país; igual en el pasado, lo que llevó a las familias pudientes a contratar
varios empleados –de las provincias más pobres- para el servicio de la casa.
Poco a poco ese fenómeno se va extinguiendo, como nos cuenta Stephan
Buser. La bonanza
económica trae también mejores posibilidades de ingresos, y con ello, otros sectores
exigen salarios más altos y derechos sociales; las clases altas –por su parte- reaccionan
llamando a las señoras de la limpieza de modo esporádico, en vez de firmar un
contrato a tiempo completo.
Helicópteros para salvar a un gigante.
El crecimiento de la metrópoli no se detiene. Pese a la crisis de mercados actual, el boom inmobiliario en Sao Paulo sigue adelante -por el momento-.
El mérito de conseguir una igualdad social en Brasil es del ex presidente
Lula da Silva; quien, desde el 2003 hasta el 2011, emprendió el camino de una
serie de profundas reformas. Su programa Bolsa Familia, que es la transferencia
de recursos económicos a los más pobres, fue en principio, muy criticado por
varios analistas económicos que miraban en ello una entrega de limosnas desde
el bolsillo del estado, y luego de algunos años reconocida –incluso por la BBC-
“como el mejor proyecto del mundo”; dando el país un ejemplo de cómo política
social y crecimiento económico de la mano. “Brasil es el único país donde la desigualdad -luego de la depresión
económica mundial- no subió, sino que por el contrario, disminuyó”. Afirma Busch, el corresponsal financiero.
Pese, o quizás debido a ello, Sao Paulo se halla frente a un gran desafío:
el tráfico automotriz amenaza con asfixiar a sus 20 millones de habitantes. Largas colas de autos y condiciones caóticas
son comunes a diario. “Yo antes yo podía asistir hasta a cuatro reuniones de
trabajo en un día”, se lamenta Busch. Avanzar rápido en la gigantesca metrópoli
es imposible hoy. De los miles de empresarios que se movilizan en Sao Paulo,
muchos se “hacen aire”, pues es bien conocido que la ciudad tiene el tráfico de
helicópteros más grande del mundo.
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Metrópolis del siglo XXI
Donnerstag, 1. November 2012
UN PARAISO FISCAL A ORILLAS DEL DESIERTO
Traducción: Rafael M. Arteaga
Dubái es
una ciudad donde confluyen los hombres y los capitales del mundo. Más
del 32% de su población es -o- tiene origen extranjero, e igual el
número de idiomas, sin que ello sea un obstáculo para llegar a ser hoy
el centro financiero y económico del Golfo Pérsico.
En el 2008, cuando el bullicio de la catástrofe financiera e inmobiliaria de
Dubái llegó a su fin, los especialistas en economía y propiedades no podían sino
ocultar su alegría, y todo gracias a que Abu Dabi - el otro emirato- decidió
salvar a su vecino - endeudado hasta las orejas -. Cuatro años después del
desastre financiero, en la ciudad ubicada en pleno desierto del Golfo Pérsico,
hay de nuevo optimismo: el comercio ha alcanzado los mismos niveles de antes de
la crisis, y el turismo florece como nunca.
La línea aérea Emirates -con 120 puertos de destino- se ha consolidado como
una de las mejores del mundo. Michelle Petermann, quien se mudó a Dubái hace
veinte años para administrar un hotel, ha sido testigo del desarrollo de la
ciudad como plaza para el turismo de lujo y el crecimiento de negocios. Ella dirige
hoy el marketing de turismo del emirato en Suiza, y sigue tan encantada como
antes de Dubái. “Justo en invierno es la mejor época para viajar allá. ¿A dónde
sino entonces iría usted para estar bajo el sol en seis horas apenas?” Dice ella con
entusiasmo. Y añade: “La ciudad es en extremo segura y limpia, y su gente es
muy acogedora.”
De aldea de pescadores a centro del comercio
internacional.
Quien abre una firma aquí,
no paga impuestos ni al capital ni a sus ingresos. Zonas francas y centros
adecuados para empresas innovadoras con 100% de capital extranjero, son
bienvenidas. En la foto, las autoridades de Dubái presentan un mega proyecto inmobiliario que atraerá grandes inversores extranjeros y demandará mucha mano de obra: la creación de una isla-ciudad sobre el mar.
Su situación estratégica entre Asia y Europa convirtió a este sitio de
aldea de pescadores en centro del comercio internacional. A fines del siglo
XVIII se asentaron aquí los ingleses haciendo negocios y construyendo fortalezas
militares para proteger las mercancías en su ruta de regreso o de ida hasta la
India. Los antiguos habitantes de las
regiones que hoy forman Los Emiratos Árabes Unidos, eran hombres sencillos que
vivían de la búsqueda de perlas; o, como piratas, del asalto a los barcos
británicos.
La nueva historia del emirato empieza con el conocimiento del jeque Rashid al-Maktoums, de que las reservas
encontradas en 1966 durarían algunas décadas apenas. Y pese a morir en el 2006,
aun hoy se lo venera como uno de los mejores gobernantes con visión de
futuro. Con la inauguración de puertos y aeropuertos, con
una línea aérea de bandera nacional, pagos mínimos de impuestos y una generosa
extensión de visas de trabajo y de residencia, el jeque logró en poco tiempo que
transnacionales, bancos y hombres de negocios se asentaran aquí; desde
entonces, la demanda de oficinas y residencias llevó a una expansión del sector
inmobiliario y a la realización de gigantescos proyectos, sin olvidar otros que –por excéntricos- aun están a la espera;
al punto que los expertos auguran al Emirato un futuro brillante como centro
financiero.
El desarrollo de la zona económica más importante del mundo árabe fue
diseñado y supervisado de modo constante por la familia en poder. La ampliación
de puertos y aeropuertos en etapas llevó a convertir a la ciudad en el sitio de
intercambio comercial más importante de la región. Quien abre una firma aquí,
no paga impuestos ni al capital ni a sus ingresos. Zonas francas y centros
adecuados para empresas innovadoras con 100% de capital extranjero, son
bienvenidas: en el Dubai Internet City están presentes todas las transnacionales
dedicadas a la tecnología, como Google, Cisco, Hewlett Packard, IBM, Microsoft u
Oracle.
El sector financiero internacional y las excelentes condiciones del mercado
atraen también a muchos hombres de negocios de Oriente Medio. “No hay impuestos
a la renta sobre la ganancia del capital y esto hace de Dubái un lugar muy
atractivo para depositantes, inversores y bancos.” Confirma un consultor
británico de Carter Blake, (una empresa dedicada a la selección de personal
para el sector de la banca), y que ve en
el futuro a Dubái como una fuente inagotable de capitales internacionales.
Pista de esquí para jeques.
Invierno en medio desierto: El centro comercial Mall of the Emirates inaguró en noviembre del 2005 un campo de esquiar: una extravagancia que costó USD 272 millones, dedicado a los hombres de negocios que vienen a invertir aquí y que de paso sacian su nostalgia por los alpes suizos. Hoy se ha convertido en un sitio casi obligado de visita para el turismo familiar.
“Ahora que en Suiza el sigilo bancario está siendo bloqueado, miles y miles
de riquezas no declaradas buscan refugio en Dubái.” Afirma el supervisor de
personal de Carter Blake. Y es por ello que todos los bancos suizos están
presentes aquí: «Pictet, Lombard, Julius Bär, UBS, Credit Suisse… y los demás.»
De los ataques a las instituciones financieras helvéticas solo puede
beneficiarse Dubái; y aunque la OECD y los Estados Unidos de América ya hayan
empezado a fijarse en las actividades suizas en el exterior, hasta que los
organismos de control intenten hacer cumplir las normas internacionales,
incluido Dubái y Singapur, puede tardar algunos años.
Mientras tanto, la ubicación del emirato invita a hombres de negocios de
China, India o Paquistán, a hacer un alto, como también a los viajeros de
Europa, donde los esperan hoteles de lujo, centros comerciales y zonas
exclusivas de diversión para una estancia agradable mientras resuelven sus negocios.
Incluso para quienes desde hace tiempos esquiar en Gastad o en St. Moritz está
relacionado con ir a visitar su banco, el jeque ha hecho construir en medio del
«Mall of the Emirates» una pista, con aire acondicionado y más comodidades,
donde la gente de negocios puede ir a esquiar gratis.
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Metrópolis del siglo XXI
Donnerstag, 25. Oktober 2012
MILAGRO AFRICANO
Del Tages-Anzeiger, de la serie Metrópolis del Siglo XXI
Traducción: Rafael Marcelo Arteaga.
Ghana es un país fuera de lo común dentro del clásico clishée de un continente con estados decadentes y llenos de corrupción.
“Ghana trabaja”, es la frase que a menudo salta en
conversaciones con entendidos de economía, geógrafos o turistas. No importa
cuándo, pero es recurrente en el país ubicado en la Costa de Oro de África Occidental.
Estabilidad política e instituciones que funcionan dieron sus frutos aquí,
donde el ultimo año hubo un crecimiento sostenido del 8.5%; y si a ello sumamos
el valor añadido del sector petrolero, podemos ubicar esta cifra -sin temor a equivocarnos-
sobre el 14.4%, inclusive. “Ghana produce”, afirma el investigador del mercado
financiero Markus Stierli. Entre 187 países, solo Qatar logró una tasa de
crecimiento más alta en el planeta.
Los Emiratos del Golfo Pérsico pertenecen desde hace años
al club de los animadores de la Economía Global; Ghana, por su parte, no ha
llegado tan lejos. Clasificado hasta hace poco como un país en desarrollo, hoy es
un país de ingresos medios, con influencia regional antes que continental. “Sin
duda Ghana juega un papel importante en la comunidad de 17 naciones –ECOWAS-.”
- Dice Kayode Soyinka, editor del periódico digital “Africa Today”, quien, desde
su oficina en Londres, ha documentado el boom económico del país de (25 millones
de personas) en los últimos años. Es una historia de esperanza, aquella esperanza de ver que un país africano -con
esfuerzo propio- da un salto para convertirse en una nación industrializada.
En cada esquina una farmacia
Y para apoyar este proyecto, Brigitte Cuendet ha viajado
a Accra, bajo órdenes de la Federación Suiza, a fin de coordinar los lazos
económicos de ambas naciones. Nacida en Waadtländ y asentada desde hace un año
en la capital, una ciudad “no tan hermosa que digamos” opina ella, “pero en la
que puede vivir muy bien.” Llena de colorido y espontanea, a veces caótica: este
es el centro económico de Ghana. A ella
le fascinan muchos detalles pequeños de la ciudad, como las farmacias en cada
esquina. “Signo del estándar de vida conseguido aquí.” Argumenta Cuendet, de 45
años y graduada en economía.
O el hecho de que la gente normal de la calle esté bien
informada de los indicadores económicos. “Mantener la inflación por debajo del
10% fue un gran tema a debatir”, informa la directora de la sección financiera.
Y, en efecto, combatir la inflación y
estabilizar la moneda nacional –el Cedí-, contribuyeron a la recuperación de la
economía interna. El sector financiero de Ghana es uno de los más avanzados de
la región y ha contribuido de modo significativo en la creación de nuevos empleos.
“Hace diez años casi nadie tenía una cuenta en el banco”, agrega Hamis Ussif,
un economista local y miembro del equipo de trabajo de Brigitte Cuendet.
Medicamentos genéricos para la nación
Hoy es fácil abrir una cuenta en las instituciones
financieras. El seguro para el hogar, y los tres básicos en toda sociedad:
accidente, enfermedad y vejez, se van convirtiendo en norma aquí. “Hasta la señora
de la limpieza tiene en su cuenta papeles con bonos del estado”, informa la
coordinadora helvética, la misma que se ocupa también del fortalecimiento de
las instituciones financieras de Ghana, algo fuera de lo común dentro del
clásico clishée de un continente con estados decadentes y llenos de corrupción.
O la conferencia sobre Capital Privado que en estos días se celebra en Accra, y
a la que asisten también las farmacéuticas locales que proveen al mercado
interno con medicamentos genéricos. Y quizás a ello se deba que el estado debió pagar hace poco menos
intereses por su deuda que España o Italia.
Y está también la
transición ordenada del poder a John Mahama, de modo interino, luego de morir
su presidente Atta Mills. “Fue una acción ejemplar”, opina el periodista
Soyinka; y aunque el nuevo gobierno mire con precaución su nueva prueba en las
elecciones presidenciales a celebrarse en diciembre, los inversionistas tienen
confianza, y creen que el país – el primero en sublevarse y lograr su
independencia de la colonia británica -, de ningún modo ira al precipicio. Igual las aerolíneas extranjeras que han
hecho aquí sus bases de conexión para el resto del continente. O los
empresarios chinos, que en la última década han ingresado muchos y que ayudan a
construir la infraestructura del país.
Globalización a la manera de Ghana.
Koffi Anan, el personaje más conocido de Ghana en el mundo.
“Aun las firmas occidentales sacan provecho de la
influencia china.” Dice Peter Hartmann, coordinador de la cámara de comercio Suiza-africano para
las actividades en Ghana. El país está entre los mejores de la región, según
los empresarios. Los suizos venden al país desde industrias para el tratamiento
de aguas residuales, energía solar y del viento, como la construcción, la
tecnología de limpieza; y las empresas chinas desde motocicletas, computadores
y más elementos de ensamblaje; aun así, y pese al aumento de las ventas de
petróleo, el suministro de servicios básicos en la población, como agua o
electricidad, sigue siendo elemental, incluso en ciertas regiones de la misma Accra. “Inadecuado para un crecimiento sostenido”,
observa Brigitte Cuendet.
Ella presta atención al aumento del sector de
servicios, de empresarios locales que mandan por correo desde sellos postales
de los turistas, hasta contenedores con mercancías que no dejan huellas de su
paso aquí. Como la leche en cartones
tetra pack, producida en Argentina, comercializada en Hong Kong e importada al
país por firmas libanesas. El avance de la economía en el epicentro de Accra le
parece incoherente y desacertado, a tal punto de llegar a preguntarse si la
nación se halla sobre bases sólidas. Markus Stierliv, investigador de CS, se
muestra escéptico frente a ello. Ghana debe volver a la agricultura y sus ramas
relacionadas, opina él, para avanzar a la producción de bienes de consumo con
valor agregado y productos industriales hechos aquí.
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Metrópolis del siglo XXI
Mittwoch, 17. Oktober 2012
Chongqing: una metrópoli en doce años
Del Tages-Anzeiger, de la serie Metrópolis del Siglo XXI
Traducción: Rafael Marcelo Arteaga.
Edificar una ciudad para 12 millones de habitantes en diez años, conseguir que un río seco se vuelva navegable, acercar un lago a la ciudad y desde allí sacar mercancías hasta los puertos; volver un pueblo lleno de mendigos en una de las metrópolis más modernas del planeta: estos son algunos ejemplos, de cómo la visión de futuro de sus gobernantes juega un rol importante en la historia de las naciones.
Ulrich Birch, quien trabaja desde el 2002 para la ABB en Chongqing, vivió el desarrollo cuasi explosivo de la ciudad. «Cuando llegué aquí por primera vez en 1997, por ser el área de partida del Tour de los Tres Valles», cuenta él, «este era un sitio del que se quería salir lo más rápido posible.»
«Todo era miedoso y sucio»
«Yo ya había visto otras ciudades chinas, pero de todas, ésta era la peor. Los niños que merodeaban eran muy podres. Todo era miedoso y sucio.» Dice Birch. Pero cuando este mismo ingeniero volvió luego de siete años, todo aquí había cambiado por completo. «Era una nueva ciudad con un centro hermoso, edificios y hoteles cinco estrellas. Ahora todo es muy limpio.» Y añade que en el 2005 se mudó a Chongqing para dirigir una filial de la ABB en alianza con otra similar china, y supervisar la construcción de una nueva fabrica.
Salarios más bajos que en la región oriental.
Las condiciones de vida del campo y la ciudad son abismales, y por ello cada año buscan refugio entre 300.000 y 400.000 personas en la metrópoli. «No todos hallan trabajo de inmediato, por lo que la migración trae sus problemas consigo», observa Bork. «Es cierto que en el campo todos los niños deben ir a la escuela», observa; sin embargo, los recién llegados carecen por lo general de instrucción especial, «y lo que las empresas buscan es trabajadores con alguna formación en alguna rama especifica.»
Es por ello que la multinacional ABB, en unión con otras similares radicadas aquí, están tratando de abrir escuelas en el sector con una educación a la manera de Suiza; para ellos, los precios bajos de los terrenos y las tasas favorables de impuestos son condiciones muy atractivas para asentarse aquí, donde el acceso al poder es más directo gracias al estatus de la ciudad, y donde los salarios son más bajos en relación con los de la costa oriental, lo que viene a compensar los altos costos de transporte de mercancías hasta los puertos del sur.
Tren hasta Europa
Pero también se pensó y se hizo que el río uniera los tres valles, aumentando su caudal y logrando con ello que sus aguas lleguen hasta la ciudad, para asegurar la movilización de mercancías hacia el sur del país, donde están los puertos; además, hay una unión directa por tren entre Chongqing y Antwerpen, cuenta Bork. La empresa alemana de transportes ya utiliza la ruta transiberiana para enviar a diario mercaderías de la BMW o de Hewlett Packard.
Chongqing es una obra gigantesca en construcción. El sitio donde estaban asentados barrios viejos y sucios, hoy se levantan modernas edificaciones con viviendas, centros comerciales y oficinas. Nada regala el gobierno, pese a tener un sistema comunista: a las "casas dignas" se accede con trabajo. Si no pueden comprar, el estado alquila sus casas a los más necesitados, a precios simbólicos; por lo general, un ciudadano chino no quiere depender del gobierno, y pronto llega a ser un próspero negociante. No en vano las cifras de nuevos ricos aumentan cada día, y la nación es la primera potencia económica del planeta, tanto que hoy va al rescate de la crisis financiera de Europa y Estados Unidos.
Y para llegar a ser independiente de las transnacionales establecidas aquí, la ciudad se esmera en conseguir el asentamiento de empresas fabricantes de computadores, accesorios electrónicos y alta tecnología. El primer éxito se manifiesta en la Hewlett Packard, la misma que, aliada con la empresa taiwanesa Foxconn, llegó a ubicarse segunda - a nivel mundial - dentro de la producción de laptops. El plan quinquenal incluye también el asentamiento del sector financiero y de servicios.
¿Funcionará todo esto? Algunos expertos dudan que el desarrollo sostenido de la «Puerta a Occidente» continúe en los próximos años; sin embargo, no se nota detenimiento alguno en la sorprendente ciudad de Chongqing.
Edificar una ciudad para 12 millones de habitantes en diez años, conseguir que un río seco se vuelva navegable, acercar un lago a la ciudad y desde allí sacar mercancías hasta los puertos; volver un pueblo lleno de mendigos en una de las metrópolis más modernas del planeta: estos son algunos ejemplos, de cómo la visión de futuro de sus gobernantes juega un rol importante en la historia de las naciones.
Fue un episodio desagradable el que trajo a la ciudad de
Chongqing a las primeras planas de los periódicos del mundo: Gu Kalai, esposa
del Secretario del Partido Comunista Chino y gobernador de la provincia, fue
condenada el 20 de agosto pasado a morir en la horca luego de haber sido hallada
culpable de envenenar a su aliado de negocios inglés; y, pese a que la carrera política
del marido acabó de modo abrupto ante el implacable partido, nadie duda que el
rápido desarrollo de Chongqing fue obra del incansable Bo. 32 millones de
personas viven aquí, donde el crecimiento de la ciudad se sitúa sobre el 16 y
17% y, con ello, casi el doble del promedio en China.
Autos, motos y repuestos
La nueva región se ha especializado en la fabricación de motocicletas y autos, ya de modo independiente o en alianza con otras marcas foráneas, como Suzuki o Peugeot-Citroën. Sus empresas producen 400.000 autos y copan un tercio de la producción de motos en el mercado interno; pero también Ford, Isuzu o Iveco están presentes aquí, e igual que la industria pesada, el trabajo de metales y la producción mecánica, en esta región el petróleo y la industria química tienen también un rol dominante. BP, en alianza con Sinopec Sichuan Vinylon Works, trabajan en un plan de limpieza del rio Yangtsé. La firma de químicos BASF arma un proyecto de fabricación de polietileno por un valor de 860 Millones de Euros.
Autos, motos y repuestos
La nueva región se ha especializado en la fabricación de motocicletas y autos, ya de modo independiente o en alianza con otras marcas foráneas, como Suzuki o Peugeot-Citroën. Sus empresas producen 400.000 autos y copan un tercio de la producción de motos en el mercado interno; pero también Ford, Isuzu o Iveco están presentes aquí, e igual que la industria pesada, el trabajo de metales y la producción mecánica, en esta región el petróleo y la industria química tienen también un rol dominante. BP, en alianza con Sinopec Sichuan Vinylon Works, trabajan en un plan de limpieza del rio Yangtsé. La firma de químicos BASF arma un proyecto de fabricación de polietileno por un valor de 860 Millones de Euros.
Ulrich Birch, quien trabaja desde el 2002 para la ABB en Chongqing, vivió el desarrollo cuasi explosivo de la ciudad. «Cuando llegué aquí por primera vez en 1997, por ser el área de partida del Tour de los Tres Valles», cuenta él, «este era un sitio del que se quería salir lo más rápido posible.»
«Todo era miedoso y sucio»
«Yo ya había visto otras ciudades chinas, pero de todas, ésta era la peor. Los niños que merodeaban eran muy podres. Todo era miedoso y sucio.» Dice Birch. Pero cuando este mismo ingeniero volvió luego de siete años, todo aquí había cambiado por completo. «Era una nueva ciudad con un centro hermoso, edificios y hoteles cinco estrellas. Ahora todo es muy limpio.» Y añade que en el 2005 se mudó a Chongqing para dirigir una filial de la ABB en alianza con otra similar china, y supervisar la construcción de una nueva fabrica.
Ciudadelas enteras son edificadas cada día. Los precios varían de acuerdo a la ubicación del sector: US$ 350 a 500 por metro cuadrado.
El progreso de la ciudad no es casual, sino que obedece a
la decisión del Partido Comunista - en 1997- de convertir a Chongqing en una de
las cuatro regiones de China, desde donde se impulsará el desarrollo económico
logrado en las zonas marítimas - sobre todo en la costa oriental - hacia el
interior de la nación.
Como retoños de bambú tras la lluvia de primavera
Es el programa de inversión más grande que el mundo ha visto antes. Cerca de 490 millardos de Euros ha inyectado el Gobierno Central de China en sus programas para occidente y centro del país. Y la mayor parte de tal suma va a Chongqing; por ello, en marzo del 2012 se decidió tomar la estrella más grande de la bandera del país como meta a seguir dentro del plan quinquenal para el desarrollo de la región occidental: en quince años Chongqing debe alcanzar el mismo poder productivo de Hong-Kong.
Es el programa de inversión más grande que el mundo ha visto antes. Cerca de 490 millardos de Euros ha inyectado el Gobierno Central de China en sus programas para occidente y centro del país. Y la mayor parte de tal suma va a Chongqing; por ello, en marzo del 2012 se decidió tomar la estrella más grande de la bandera del país como meta a seguir dentro del plan quinquenal para el desarrollo de la región occidental: en quince años Chongqing debe alcanzar el mismo poder productivo de Hong-Kong.
La ciudad, ubicada en la confluencia de los ríos Yangtsé
y Jialing, es una obra inmensa en construcción desde hace años. En casi
todos sitios se derrumba y se hace sitio para abrir carreteras y nuevos
edificios de vivienda. Donde hoy es el barrio pobre de Shibati,
pronto estará lleno con modernos rascacielos para oficinas y
apartamentos. En el aeropuerto Yiangbei se multiplican
los hangares para los aviones y las pistas de aterrizaje. La ciudad se llena de
centros comerciales y en el norte grandes ciudadelas son construidas en tiempo
récord. «Chongqing crece como retoños de bambú tras una lluvia de
primavera», dice Henrik Bork, corresponsal en China.
Salarios más bajos que en la región oriental.
Las condiciones de vida del campo y la ciudad son abismales, y por ello cada año buscan refugio entre 300.000 y 400.000 personas en la metrópoli. «No todos hallan trabajo de inmediato, por lo que la migración trae sus problemas consigo», observa Bork. «Es cierto que en el campo todos los niños deben ir a la escuela», observa; sin embargo, los recién llegados carecen por lo general de instrucción especial, «y lo que las empresas buscan es trabajadores con alguna formación en alguna rama especifica.»
Es por ello que la multinacional ABB, en unión con otras similares radicadas aquí, están tratando de abrir escuelas en el sector con una educación a la manera de Suiza; para ellos, los precios bajos de los terrenos y las tasas favorables de impuestos son condiciones muy atractivas para asentarse aquí, donde el acceso al poder es más directo gracias al estatus de la ciudad, y donde los salarios son más bajos en relación con los de la costa oriental, lo que viene a compensar los altos costos de transporte de mercancías hasta los puertos del sur.
Tren hasta Europa
Pero también se pensó y se hizo que el río uniera los tres valles, aumentando su caudal y logrando con ello que sus aguas lleguen hasta la ciudad, para asegurar la movilización de mercancías hacia el sur del país, donde están los puertos; además, hay una unión directa por tren entre Chongqing y Antwerpen, cuenta Bork. La empresa alemana de transportes ya utiliza la ruta transiberiana para enviar a diario mercaderías de la BMW o de Hewlett Packard.
Chongqing es una obra gigantesca en construcción. El sitio donde estaban asentados barrios viejos y sucios, hoy se levantan modernas edificaciones con viviendas, centros comerciales y oficinas. Nada regala el gobierno, pese a tener un sistema comunista: a las "casas dignas" se accede con trabajo. Si no pueden comprar, el estado alquila sus casas a los más necesitados, a precios simbólicos; por lo general, un ciudadano chino no quiere depender del gobierno, y pronto llega a ser un próspero negociante. No en vano las cifras de nuevos ricos aumentan cada día, y la nación es la primera potencia económica del planeta, tanto que hoy va al rescate de la crisis financiera de Europa y Estados Unidos.
Y para llegar a ser independiente de las transnacionales establecidas aquí, la ciudad se esmera en conseguir el asentamiento de empresas fabricantes de computadores, accesorios electrónicos y alta tecnología. El primer éxito se manifiesta en la Hewlett Packard, la misma que, aliada con la empresa taiwanesa Foxconn, llegó a ubicarse segunda - a nivel mundial - dentro de la producción de laptops. El plan quinquenal incluye también el asentamiento del sector financiero y de servicios.
¿Funcionará todo esto? Algunos expertos dudan que el desarrollo sostenido de la «Puerta a Occidente» continúe en los próximos años; sin embargo, no se nota detenimiento alguno en la sorprendente ciudad de Chongqing.
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Metrópolis del siglo XXI
Donnerstag, 11. Oktober 2012
EL MILAGRO ECONOMICO EN EL BOSFORO
Del Tages-Anzeiger, de la serie Metrópolis del Siglo XXI
Traducción: Rafael Marcelo Arteaga.
Jóvenes, chic y con
muchas ganas de comprar: Estambul es el barómetro de la floreciente Turquía; la
ciudad en el centro de Oriente y Occidente.
¿Cuántos
habitantes en Estambul son tan ricos, como para desayunar en Asia y almorzar en
Europa? Esta es a menudo la pregunta de los residentes de la metrópoli turca,
la única que se asienta en dos continentes. Estambul, que en épocas pasadas fue
conocida como Bizancio o Constantinopla, fue también capital del Imperio Bizantino
y Otomano.
Nadie
sabe cuántos habitantes tiene la capital no oficial de Turquía. De acuerdo a
informes no comprobados, se estima que entre 15 y 20 millones, y de esta cifra,
más de la mitad son jóvenes menores de 30 años, con una capacidad de compras
cuatro veces más grande a la anterior en los últimos tiempos. “La nueva
generación es muy independiente y está orientada hacia la globalización.” Dice
Monika Schmutz Kirgöz, cónsul de Suiza en Estambul. Y añade: “Aquí ha ocurrido
un milagro económico”.
Sin
embargo, en el 2001 la situación no asomaba tan color de rosas como hoy: el
país estaba sumergido en la peor crisis financiera de los últimas décadas,
igual que Grecia en estos días, y ese mismo año su moneda oficial - la Lira -
cayó en picada al barranco, a diferencia de sus antiguos enemigos los helenos,
cuya política económica está atada a esa camisa de fuerza llamada Euro. Su
entonces ministro de economía, Kemal Dervis, lanzó un paquete de reformas: los
gastos fueron recortados de modo radical, los bancos recapitalizados y las
empresas estatales privatizadas de inmediato; a tal punto que al siguiente periodo
ya se pudo ver resultados. La tasa del 5,3% de crecimiento interno ha sido
constante desde entonces y se espera que para este periodo sea igual.
Las
exportaciones hacen fuerte a Turquía: la rama automotriz, pero también la
industria textil, la electrónica y el turismo, fruto de la inversión externa y
de la seriedad de sus gobernantes para respetar los contratos firmados, creando
miles de plazas de trabajo.
CENTRO
DEL ORIENTE MEDIO
La ciudad
es el sitio de fusión del Este con el Oeste. Donde antes convergieron tres
imperios, hoy es un punto de encuentro internacional. Muchas
empresas foráneas tienen sus asientos europeos o asiáticos a orillas del
Bósforo, y desde Estambul se expanden al Cercano y Oriente Medio, a África del Norte. La ciudad es el
centro de la Región Mena, que en el argot comercial se denomina a las bases de
las transnacionales, desde donde se abre nuevos mercados. Y en ningún otro sitio
se vive esto con más frecuencia que en el aeropuerto Atatürk, donde en cuestión
de minutos se reúne el mundo de los cinco continentes, gracias a Turkish Airlines,
una de las empresas de aviación más exitosas del mundo, con un rápido
crecimiento frente a sus similares europeas, con una flota de 185 naves (70 más
que hace cuatro años) uniendo 218 lugares de modo directo y una constante
búsqueda de nuevos destinos; al punto de hacerla merecedora en el 2010, 2011 y
2012 de los premio Sky Trace, uno de los reconocimientos internacionales más serios
en la rama aérea comercial.
UN
CUADRO DEMOCRATICO
Las
huellas del crecimiento son visibles en la vida diaria. Cada semana abren
nuevos hoteles sus puertas, y la construcción de viviendas y edificios no para.
“Muchos extranjeros vienen a la ciudad”, confirma la representante del gobierno
suizo. “Independiente del estrés automotriz que toda metrópoli causa en la
gente, el nivel de vida aquí es excelente.” Y aun cuando tiene la sensación de que
los límites de crecimiento llegaron a su tope y que podría colapsar, ella sabe
que la ciudad es joven y llena de energía.
En la
lista de las economías más florecientes del planeta, Turquía se halla en el
puesto 17 (de 166 naciones. Ecuador en el 136). Y de acuerdo a la voluntad del
primer ministro Erdoga, hasta el 2023, al cumplirse el siglo del nacimiento de
la república, ésta deberá ser la décima
potencia económica en el mundo. Y para ello la política juega un rol
importante. “Turquía es un país musulmán y democrático, con una antigua y única
constitución. La Primavera Árabe tiene
un modelo a seguir.” Afirma Monika Schmutz.
EL OTRO
LADO DE LA MEDALLA
El boom
en Estambul tiene también su lado opuesto. Muchas viviendas y sectores viejos
del centro son derrumbados y en su lugar se levanta de inmediato grandes edificaciones
de lujo, echando a sus antiguos habitantes a 40 kilómetros de allí, en sitios
estériles, donde no caben sus lazos de vecindad y ello provoque el aumento de los
niveles de delincuencia, como afirman los habitantes del nuevo asentamiento denominado
Bahçe, en el portal Eurasianet.org.
Uno de
ellos es Osman Özdemir, de 52 años, residente en una casa de 12 pisos. En su
antiguo barrio sufrió una vez un incidente apenas -en 14 años-: su hijo fue
asaltado por un motociclista. “Hoy escucho a menudo aquí de robos y asaltos”.
Dice Osman Özdemir. “A la medianoche merodean por el hospital vendedores de heroína”.
Y pese a sus preocupaciones, Estambul - de acuerdo a la ONU - es una de las
ciudades más seguras de Europa.
Dependiendo
de cómo la ciudad afronte su crecimiento, esto podría cambiar de modo rápido.
Etiquetas:
Metrópolis del siglo XXI
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