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Mittwoch, 14. März 2012

Diplomatic ... cocaine?


De Otto J. Reich y Ezequiel Vázquez Ger, del Foreign Policy, del 13 de Marzo del 2012. Traducción de Rafael M. Arteaga.

    
Ecuador ha ocupado las primeras planas de los periódicos en las últimas semanas, debido a los constantes ataques de Rafael Correa contra la prensa independiente. Los medios de comunicación del mundo, sin embargo, aún no se han centrado en un escándalo internacional que se está gestando para su régimen. Hace unos días la policía de Italia descubrió 40 kilogramos de cocaína en la valija diplomática de Ecuador.

Las valijas diplomáticas son el medio por el que los gobiernos envían la correspondencia clasificada y artículos destinados para uso oficial de sus misiones (embajadas, consulados, representaciones) en el extranjero. Reguladas por la Convención de Viena, establece que "los paquetes deberán ir provistos de signos exteriores visibles de su contenido y sólo podrán llevar documentos diplomáticos u objetos de uso oficial", y agrega más adelante: (la valija) "no podrá ser abierta o detenida". Además, cada una debe llevar una guía de remisión (waybill) que detalla los documentos o bienes transportados, junto a otra información referente a su contenido.”

El 21 de noviembre de 2011 en el Registro Oficial N º 212, el gobierno ecuatoriano aprobó una disposición sobre su interpretación
de la Convención de Viena, la misma que establece una serie de "excepciones" a la guía de remisión; desde entonces,  el envío de obras de arte, joyas, artesanías y otros artículos sin valor comercial destinados para exposiciones de promoción cultural y comercial en el extranjero (y que no son necesariamente para uso oficial), estaban exentos de llevar aquel documento (waybill). A la nueva figura jurídica se denominó: "valijas diplomáticas extraordinarias."

A mediados de enero, la policía de Milán descubrió en una de las "valijas diplomáticas extraordinarias” enviadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador, 40 kilos de cocaína, valorada en más de 2 millones de euros en el mercado, camuflados en diferentes vasijas que se suponía iban a ser utilizados en una obra teatral. De inmediato, cinco ciudadanos ecuatorianos fueron detenidos por presuntos vínculos con el caso. Entre ellos se encontraba Jorge Luis Redobrán Quevedo. Según una carta enviada por el congresista de oposición Enrique Herrería a la Procuraduría General de Ecuador, Quevedo tiene una estrecha relación con el presidente del Banco Central, Pedro Delgado (primo de Rafael Correa), con la hermana del gobernante Ecuatoriano y, además, vínculos frecuentes con el Consulado del Ecuador en Milán.

Este no es un caso aislado de tráfico de drogas. La semana pasada, durante una operación antinarcóticos en el puerto de Guayaquil, la policía ecuatoriana, que al parecer aún cree en hacer cumplir la ley, se apoderó de un cargamento de 119kg de cocaína escondidos en envases con puré de banano a punto de ser exportado. La empresa de transporte de contenedores fue denunciada hace dos años por el congresista César Montúfar, debido a que el principal accionista era Galo Borja, quien en ese momento fue viceministro de Comercio Exterior y responsable de las relaciones comerciales con Irán, junto a otras las naciones. Montúfar argüía que el Ministro de Comercio no debe estar involucrado en tales negocios mientras esté encargado de supervisar los del Estado.

Estos son sólo dos casos de cómo el gobierno ecuatoriano ha legitimado un ambiente permisivo para las actividades ilícitas en su territorio a través de disposiciones legales, como aquellas sobre las "valijas diplomáticas extraordinarias", de sospechas sobre una supuesta participación de miembros de su gobierno con el tráfico de drogas a través de una virtual eliminación del visado de personas para ingresar al país, o acuerdos financieros con Irán, cuyos bancos facilitan las operaciones de lavado de dinero, el Ecuador de Rafael Correa se ha convertido en un territorio ideal para la anarquía y el engaño.

Montag, 27. Februar 2012

Correa en la revista de FORBES

Otra vez este malicioso de Bonil

Nuestro amado presidente podría constar en el próximo número de la revista Forbes con sus 42,600,000 dólares ganados en menos de un año. Ya no tiene que envidiar a Alvarito Noboa, quien está en el puesto 125 de los más ricos de Sudamérica (igual cifra y honor que nuestro país en tecnología, eficiencia, inversión y 136 en corrupción). Como es sabido, allí figuran los mejores empresarios del mundo de acuerdo al peso de sus fortunas. La nación avanza y qué mejor en tiempos de revolución (aunque algunos maliciosos escriben esta palabra con b. Debe ser porque la envidia les mata). 

Nuestro líder anda tan alegre, que no sabe cómo invertir tanto dinero. Lo ha ofrecido para fines verdes (no a su partido; hay quienes dentro del gobierno tienen más dinero que él, con negocios a flor de piel con el estado. Fabricio, su hermano, por ejemplo). Dice que lo destinará al proyecto del Yasuní para que el petróleo se quede bajo tierra, y que así, con su ejemplo, piensa él (o sus asesores), pronto vendrán nuevos mecenas, deseosos de donar sus fortunas a cambio de seguir respirando aire puro. 

Pero también ha dicho que va a entregar a los empleados del diario El Universo, porque como se quedaron sin camello y sin jefes (dos andan en la yoni y otro refugiado en la embajada de Panamá, en Ecuador) para que empiecen de nuevo como micro empresa, aunque sin publicar cosas tan faltas de estilo, como aquel artículo que le ha causado tanto sufrimiento moral y psicológico. Ha ofrecido –igual- esos milloncitos “bien ganados” a los viejitos y canillitas que merodean el palacio de gobierno. Y sí que tiene corazón, porque hay tantos en estos tiempos vagando por las calles de Quito, de Guayaquil, Cuenca, Portoviejo….aunque creo no que alcanzará para todos. 

En fin, cada uno ve lo que hace con su platita, y no entiendo por qué los intelectuales lloriqueando por ahí, con escritos y manifiestos condenando la acción para conseguir dicha fortuna, que no es grande si comparamos con los más ricos del planeta. A ellos le pregunto, ¿ por qué no hacen otra cruzada para condenar las fortunas logradas con el tráfico de armas, drogas, la destrucción de la naturaleza a través de la minería y el petróleo?

Ellos ignoran que el gran líder siempre mira más adelante que los comunes. Ya imagina cuántos millones va a ganar con más de cien periódicos en el mundo que han reproducido el articulito de EmilioPalacio “No a las mentiras”. ¡Es que una cosa es precio al detalle y otro al por mayor! Con tantas demandas en el extranjero, seguro que pronto alcanzará el puesto de los diez más ricos del planeta, sin tener que comprar y vender valores, empresas claves de tecnología, sin invertir en la bolsa de Nueva York, sin adquirir acciones de campos mineros: sólo un para de buenos abogados de aquí, de jueces de la propia tierra, porque hay que incentivar lo nuestro. 

El Mashi se ha dado cuenta que, sin escribir él, la escritura rinde, y por ello ha rodeado su gobierno de muchos escritorcitos de pela fuste, admirados en mi juventud, y periodistas que hacen muy bien su trabajo - hasta ahora; por eso andan de embajadores, otros de ministros, otros de cometintas en los medios del estado, otros que le soplan…al oído.  Me refiero a sus asesores. Y justo cuando el pais no tiene dinero, aquellas mentes lúcidas nos guían con su luz para salir de la “oscura noche liberal” en pleno siglo XXI.

Al fin de cuentas, él es economista y domina los números, cifras y cálculos. Todo gracias a los periodistas. Eso es tener visión de negocios. Bill Gates fue el creador de Windows, que revolucionó el mundo de la computación y se volvió millonario. Igual  Carlos Slim con las comunicaciones. Warren Buffet especialista en armamento y petróleos. Es cuestión de olfatear e invertir. Son canes que descubren hasta el hueso de un dinosaurio, cuando otros ven desierto. Sólo hay que acertar y él acertó. Que agradable será ver a nuestro amado presidente en la cima de Forbes, con tantas infamias publicadas en el mundo en contra de nuestro presidente; pues donde unos pierden, otros ganan en este país de los alemberg, gutenberg, valenberg….


Mittwoch, 6. Oktober 2010

UN PAIS DE OPERETA*

Domingo 03 de octubre del 2010 | Bonil  

No tiene licencia para matar, pero desde que el señor Correa asumió su mandato ya suma once muertes. Es difícil admitir que hayamos vuelto a aquellos tiempos de barbarie, donde un bravucón en medio de guardaespaldas y apoyado en las armas del ejército y policía, dejaba a su paso por el gobierno una estela de terror y sangre, con cicatrices marcadas en la piel de sus oponentes y en la memoria colectiva de varias generaciones. La impaciencia del actual gobernante y su falta de tino para manejar las situaciones políticas que él mismo provoca a diario, hace que la estabilidad de su gobierno sea cada vez más frágil. Él ha ofrecido compensaciones económicas a las familias de los muertos, -no desde su bolsillo, por supuesto- sino desde las arcas públicas. Pero ¿a quién se le ocurre pensar que la vida de un ser humano tiene precio?

Es la imagen que él tiene de nuestra nación. Todo se soluciona con dinero, y más, cuando hay en abundancia y nadie tiene acceso ni control de las arcas estatales, pues las instituciones que deberían ejercer una fiscalización están en manos de Alianza País.

Correa es un hombre con demasiada fuerza de atracción en los sectores marginados y su generosidad con ellos le asegura mucho tiempo todavía en el sillón presidencial; sin embargo, tras ocho victorias en serie en las urnas, desde su aparición en el tablero político, en ninguna de ellas aprendió que la prueba más dura para un gobierno es oír y dialogar; no una licencia para humillar o desafiar a los demás con su prepotencia. Fueron ocho pruebas para asumir con humildad su alto cargo ante la nación.
El rey Juan Carlos humilló en público a Chávez gritándole la conocida muletilla: ¡Por qué no te callas! Aquí un cabo de policía –hoy destituido- repitió –con megáfono en mano- la misma frase, aunque también añadió: ¡mentiroso, corrupto...! Y mi padre, cuando en vida, siempre me aconsejó: nunca des motivo para que tus hijos te falten el respeto alguna vez. Crece y madura con ellos. El actual gobernante ignora que él es un servidor público, un puesto que, en los orígenes de la democracia en Atenas era un privilegio; se lo ejercía sin compensación económica alguna, más que la satisfacción de ayudar y servir a su colectividad; y no solo ello, fue un deber cívico que todo ciudadano debió asumir y rendir cuentas al final de su periodo, por insignificante que fuera su cargo.

LUJÁN | Y la historia continúa... El Comercio, sábado 02/10/2010 

La revuelta policial de 30 de septiembre fue un amargo despertar, tras una larga noche de dispendio y de bohemia revolucionaria. Fue la afirmación de que estamos chiros, como al empezar el actual mandato. No hay inversión externa y la interna desde las arcas fiscales no basta para acelerar la economía del país. Entonces se tiene que recurrir al endeudamiento externo, pero como todo moroso que no cumple con sus obligaciones anteriores, si Ecuador pide nuevos préstamos, debe empeñar primero el petróleo, la única fuente de recursos disponible a mano: recibe 4.000 millones de dólares del gobierno chino y a cambio entrega 100.000 barriles diarios de petróleo durante cinco años, ¡cuando su producción nacional, sumada a la de las transnacionales, es de apenas 450.000 y en franco descenso sin paracaídas!

Y se anuncia nuevos créditos con el gobierno de Pekín. Nadie sabe a qué tasa de interés efectiva y cuánto o cuándo terminaremos pagando. En cuatro años de gobierno socialista, con el precio del petróleo en el mercado cinco, seis y hasta 15 veces más alto en comparación con la década pasada, (durante la era de Mahuad un barril alcanzó el irrisorio valor de 8 dólares), resulta que tenemos –otra vez- una deuda sobre los 17.000 millones. No está mal adquirir créditos, pero si con éstos vamos a poner en marcha el aparato productivo, la industria y agricultura, hasta lograr satisfacer la demanda interna y luego exportar.

No, resulta que gran parte de esas sumas se malgasta en propaganda oficial, en sueldos de la vigorosa burocracia  -entre ellos -52.500 policías y 71.250 militares-; instituciones a las que el presidente, en su afán de mantenerse en el poder y de conseguir sumisión, incrementó los salarios. Así, si antes un policía de tropa ganaba, dependiendo de su antigüedad, entre 320 y 650 dólares al mes, hoy, recibe entre 750 y 1950, mientras los oficiales –capitanes, sobre los 1800, coroneles sobre los 2300 y los generales superan los 3500. Igual con los profesores y demás empleados públicos, ¡mientras que el sueldo decretado desde la presidencia para el sector privado es de 240 dólares!

 
Cuando el presidente llegó al regimiento de policía, los uniformados le pedían a gritos que se vaya. Aquí se escucha ello de modo evidente; pero él ingresa a la fuerza y va al segundo piso para intentar convencer de las bondades de la nueva ley, mientras los policías junto a sus familias, tras cada palabra  se exaltan más. "La ópera de tres centavos" había comenzado.

Los policías, amparados en la constitución que él mismo encargó redactar a los españoles, y luego fue aprobada por la población, hicieron uso del derecho que ésta otorga a cualquier ciudadano al verse afectados sus intereses, y es la protesta, sin que ello signifique de ningún modo estar en contra de la nación o del orden constituido;  sin embargo, lo ocurrido el pasado 30 de septiembre fue un capítulo no planeado que alteró por completo la agenda política del señor Correa. En realidad, aquel día se iba a declarar la muerte cruzada entre el legislativo y el ejecutivo, estrategia que debió permitir al mandatario disolver por una vez el congreso, emitir luego e imponer las leyes que él creía conveniente, y después convocar a elecciones, ¡proceso en el que él volvería a salir airoso!

Y para llevar a cabo tal proyecto, necesitaba la colaboración de la fuerza pública. No estaba en sus planes que la sublevación policial se le escape de las manos, por lo que, como buen mago, sacó de inmediato una carta bajo su manga: fue el momento propicio para armar un show y asumir el rol que tanto le gusta, que lo ejecuta bien y que –por desgracia- impacta en las clases populares: el de víctima. Lo oí gritar en la radio: “¡Ya entran por mi ventana, me van a matar, hago responsable a la policía de lo que me puede ocurrir! ¡Amo a mi familia!”. Pero él estuvo en un piso superior rodeado por su cuerpo de seguridad, defendido por el grupo de élite de la Policía, el GOE y también por el GIR. Esta película la sabemos de memoria los ecuatorianos, aunque después se prohibió transmitir muchas escenas a los canales privados.

Varias veces -durante la mañana- los policías amotinados le pidieron que se vaya, pero no hizo caso. ¡Cómo se le ocurrió al señor presidente ir a patear el nido del avispero! Una comisión de policías ingresó al hospital tres veces para dialogar con él. La primera fue a pedirle que derogue la nueva ley; pero él respondió con un soberbio no. A la segunda se incrementó un pedido: la amnistía. Él siguió metido en su trinchera e informó al mundo que es prisionero y que se trataba de un golpe de estado. A la tarde se le ofreció sumisión a cambio de un pedido: la amnistía. Los policías sabían que el único sustento de sus familias es el salario y por ello sólo pedían –como niños arrepentidos- perdón.

El resto es historia por demás conocida: se ordenó su rescate a cualquier precio, sin asumir el señor Correa su rol de hermano mayor, de padre y de abrir el camino del diálogo. La información oficial es que hubo 8 fallecidos y 193 heridos, 15 de ellos con diagnóstico reservado. ¿Quién guardará en su conciencia estos muertos? ¿Y cuántos más nos esperan durante los años que el partido verde limón planea permanecer en el poder? 

Al coronel Gutiérrez lo botaron los grupos sociales unidos, la Conaie, los choferes, las sindicatos de obreros…el ciudadano común y por último los mismos policías y los militares que le pusieron en un helicóptero para sacarle de Carondelet, luego en un avión y lo mandaron exiliado a Brasil. Fue una rebelión social progresiva con tiempos y metas –y en la que el actual presidente también estuvo detrás, lo recuerdo bien-, mas lo que ocurrió el 30 de septiembre fue un show brillante: un país de opereta con un gobierno de opereta. Y ello se traduce justo en estadísticas: la figura del señor Correa ha salido robustecida entre las clases dependientes de su generosidad y que son muchas.

Pero el sueño del petróleo se acabó. La olla de oro se la robaron y ahora viene la verdadera prueba para gobernar. Es tiempo de ahorro y de negocios claros, en vez de despilfarro.

 
*Frase del presidente de Ecuador, luego de volver triunfante a su sillón

Sonntag, 28. März 2010

MIRA, CALLA Y OBEDECE

Algunos meses atras, no recuerdo bien la fecha, mientras paseaba con mi familia por Ambato, me encontre con un amigo 26 anios despues, cuando vestiamos uniforme y creiamos que prepararnos para combatir contra el "enemigo" (los peruanos, primero; luego "los estudiantes", a los que debimos controlar durante las manifestaciones antigubernamentales y por los que nos castigaban los superiores concentrandonos durante semanas en los frios cuarteles) era lo mejor que podiamos hacer con nuestras vidas para ayudar a construir un pais diferente del que -suponiamos, estaba mal en aquellas epocas.  Que mediocridad de palabras! Asi fue mi vida entonces. 

El tenia cuatro hijos, tres nietos (recien ahi me di cuenta del significado del tiempo!). La jovencita que lo visitaba durante nuestros dias de formacion en la escuela militar habia cambiado mucho. Tenian 27 anios de matrimonio! Que eternidad! Confieso que de ningun modo hubo en mi envidia por ello, sin embargo, me atrevi a preguntarle cual fue el secreto para sostener tanto tiempo su relacion, a lo que respondio con una sonrisa que hasta hoy no consigo olvidar: simple, obedecer y a todo decir "si", aunque ella no siempre tenga la razon. No me sorprendio su respuesta. Senti que nada habia perdido sin su amistad durante estos anios de ausencia. Y asi como nos encontramos, nos despedimos, dejando un proximo encuentro en manos de la casualidad.  

Mira, calla y obedece. Ese es todo el secreto de la vida durante estos tiempos de revolucion. En este espacio reproduzco el polemico trabajo del periodista Emilio Pacheco, y por el que fue condenado a tres anios de carcel mas una multa de $10.000 de gastos durante el proceso! Que el lector juzgue.    

El Universo, jueves 27 de agosto del 2009

Camilo, el matón



Por: Emilio Palacio

Los pelucones de Alianza PAIS son como su Jefe: gritan, insultan, pero mandan a otro a que muerda.

Al menos el inefable Alberto Acosta peleó alguna vez en las calles por lo suyo. Camilo Samán en cambio vivió siempre en la burbuja de los aniñados, de fiesta en fiesta, agarrado de algún amigo que lo ayude a sobrevivir en su cómoda vida en la vía a Samborondón.

Por eso el matón Samán no fue ayer a las instalaciones de este Diario para reclamar. Mandó a sus guardaespaldas. A los de abajo, a señoras que no tenían ni idea de qué hacían allí. Él, como buen pelucón, permaneció a buen recaudo, esperando a que le reportaran por teléfono.

¿Pero qué hay detrás de todo esto? Ustedes ya lo saben. Es la desesperación de un hombre que de la noche a la mañana se convirtió en un revolucionario próspero y al que, claro, le molesta que la prensa le diga las verdades.

Es la desesperación de un Gobierno corrupto que quiere desviar la atención y sembrar el pánico. Para que nadie hable más de Fabricio Correa. Que no se hable del Mono Jojoy. Que no se diga nada de sus vacaciones en Cuba, de las casas que vuelan, de su jet privado, de su chef belga, de su jacuzzi en el Ministerio del Litoral.

Correa comenzó insultando. Algunos creyeron que era teatro, pero luego comprobaron que el Gran Jefe goza, se complace y vuelve a la vida cuando denigra.

Es su manera particular de elevar su autoestima, que de otro modo andaría por los suelos.

El caso es que por estos motivos algunos ingenuos concluyeron que era un asunto de personalidad. Pero no es así. Hay mucho más de fondo. El poder está contaminado por una mafia que está dispuesta a utilizar cualquier método para seguir disfrutando de los fondos públicos.

Por eso una y otra vez han intentado generalizar la violencia. Los estudiantes de la Universidad Católica lo saben. Los vecinos de Dayuma también.

Pero esa semilla hasta la fecha no había germinado. Así que a partir de ahora recurrirán a manifestaciones de asalariados que si se encuentran con un periodista en la calle lo reventarán a palos.

Por supuesto que van a fracasar, pero no porque esté escrito en alguna piedra sagrada. Dependerá de nosotros, los ciudadanos. Si nos callamos, si nos asustamos, si se nos caen los pantalones, si hipócritamente adoptamos una postura neutral, las mafias van a seguir de largo, y entonces Camilo el matón y la familia Correa tendrán camino libre para seguir disponiendo de los millones de la CFN.

Vas por una calle y te insultan. Luego te escupen. Y por último te patean y amenazan a tu familia. Puedes estar seguro de que el siguiente paso será darte un tiro. Así que debes reaccionar. Hay dos modos de hacerlo: agachando la cabeza (y esa será una herencia que tus hijos y nietos nunca olvidarán) o te levantas y les dices, mirándolos a los ojos, “yo soy un hombre digno”.



Sonntag, 13. Dezember 2009

LA OSCURA NOCHE SOCIALISTA


Quito es una de las ciudades más hermosas del planeta, especialmente en la noche.

Ah, cómo no ir por sus calles coloniales, subir la Guayaquil hasta San Agustín, luego doblar la Chile hasta la Plaza Grande y ahí admirar la Catedral, el Palacio de Gobierno, lleno de fantasmas, como decía Abdalá Bucarán; luego voy a la iglesia de San Francisco, en cuya fachada –reza la leyenda- falta una piedra, razón por la que el fiero Cantuña, su constructor (y nieto de Atahualpa), tras un convenio con el diablo, salvó su alma "salvaje" para entregarla a Jesucristo.
Es casi las seis de la tarde. Voy hasta el Arco de la Reina y allí vienen a la mente mis andanzas de juventud, cuando vivía en la 24 (Flores del Califa, Noche de Sirenas, nombres sugestivos de burdeles del siglo anterior). Celebro la belleza de La Ronda (sus callecitas empedradas, las casas llenas de patios), y donde antes fue refugio de choros, viajeros y prostitutas hoy se hospedan los hijos de éstos.
Los huéspedes de los bares cerca al antiguo terminal de buses me invitan a celebrar mi regreso: alcohol, hierba, polvo es lo que menos falta aquí y hasta mujeres disfrazadas de turistas para amenizar la noche.
Yo agradezco su hospitalidad. "Eso quedó atrás", contesto a los "brujos", sin rodeos. Y añado con cierta nostalgia: "Igual que mi juventud". Ellos sonríen sin enfado, mientras yo veo escapar el humo del "porrito" entre sus dedos, tal si fuera el último aliento de sus vidas.
"¡Bacán!", gritan en pleno vuelo. Pero no es suficiente. “¡Falta el turbo!”, gritan con vehemencia y al rato arman su "maduro con queso" (hierba con base de cocaína). Los veo viajar "en sus naves al espacio" y luego temblar sus huesos en una esquina, como cachorros llenos de frio.
Me despido, sin obtener respuesta. A esa hora yo no estaba más en su “órbita”. Sigo más abajo, al antiguo terminal terrestre, o lo que quede de él, donde ratas, mendigos y viajeros se encuentran cada noche, después de probar suerte en los basureros de la ciudad. Y hay veces que se escucha allí gemidos de placer o de dolor, ruidos de autobuses partiendo a algún lugar en las tinieblas, las sombras de los viajeros de antaño, el altavoz anunciando los destinos...historias del ayer, cuyos duendes asustan hoy a los niños de los barrios vecinos.
Voy hasta Santo Domingo.
-"Volvió el hijo pródigo!", me recibe la vieja Meche, vendedora de estampitas, inciensos y chicles a la puerta de la iglesia. Las sombras se apoderan de la ciudad y ello es motivo de jolgorio para "Carepiña" (debido a las espinillas en su rostro). Algo anda mal, sospecho entonces.
“¡Pilas! Flaco”, grita a su "socio", “que hoy habrá horas extras”. Y el "socio" responde con una voz fangosa:
“¡Esta noche sacamos pinta, brother!”, mientras "analiza" mi paso a parada del trolebús.
-“Hable liccencciado”, me grita, Ismael, el borrachito que tiene su "piso" bajo los portales del convento.
-Tranquilo, no más, Ismael, que si es por aguas no falta-. Le contesto, en medio de la prisa de la gente por abandonar la plaza. La oscura noche socialista ha comenzado en la ciudad donde crecí, aprendí a amar y, al final la abandoné. Hoy he vuelto a recorrer sus calles, y al hacerlo, repito en silencio:

"Esta es mi ciudad y yo la amo en su decadencia.
Estas son mis palabras que le temen a la soledad.
En los ojos de los muertos se posan las moscas,
pero también en los tuyos,
si los huesos que alimentas ignoran el regreso"

Extiendo mis brazos, agradecido con la vida. Soy yo, me siento más fuerte y voy de nuevo a mi hogar; sólo que esta vez lo encontré en tinieblas.
Carondelet es en la actualidad una olla de grillos. Hay tantas verdades que se quiere ocultar, tantas mentiras que se repite mil veces hasta volverse verdades. Cuando los cortes de energía se dieron en el sector donde habita nuestro mandatario, éste despidió en seguida al gerente de la empresa eléctrica; mas hoy que gran parte de la nación luce en tinieblas, ¿a quién despediremos nosotros?

Samstag, 24. Oktober 2009

CORRUPCION EN ECUADOR

"Washington* (el Fiscal General de la nación), creo en ti, por dios, haz algo, tienes que meter presa a la gente que se está robando la plata de los ecuatorianos. Metelos presos porque no podemos más. Sino yo estoy demás".

Carlos Polit, Controlador de la nación.

El Contralor Carlos Pólit advirtió que no puede llevar adelante la lucha contra la corrupción solo.

Ante las constantes denuncias de corrupción durante el actual regimen, los aludidos responden con insultos, amenazas de juicios, carcel y hasta millonarias indeminizaciones a su favor en caso de no presentar "evidencias concretas" (las mafias en el poder nunca dejan un hilo suelto para llegar hasta el ovillo). Diario el UNIVERSO saca hoy una entrevista al Controlador de la Nación, ex funcionario del Coronel Gutiérrez y "nombrado" por el gobierno actual a principios del 2007; el mismo que revela, no, revela no, sabemos que ello ocurre pero nunca podriamos probarlo los simples mortales, escribiré mejor da un certificado de autenticidad de lo que sucede actualmente en nuestro pais; aunque "no es de admirarse" frente a la denuncia, porque la red esta llena de tales noticias.


http://www.eluniverso.com/2009/10/24/1/1355/corrupcion-esta-borde-lo-tolerable-dice-contralor.html?p=1354A


*Washington Pesantes, Fiscal de la Nación, elegido de la terna que presentó el actual mandatario por asambleistas de mayoria gobiernista.

Freitag, 10. Juli 2009

EL ÚLTIMO MOHICANO

Por: Rómulo Cuello Segura.



Hoy los “demócratas” del continente se rasgan las vestiduras y claman a los cuatro vientos: “cuando un líder ha sido elegido según procesos legales, constitucionales, su autoridad y su mandato a la cabeza del país deben ser protegidos". Pero no dijeron algo cuando el coronel Gutiérrez -el 20 de Abril del 2005- fue derrocado en Ecuador por grupos extremistas, niños bien de la izquierda pateando a la derecha, o con las dos piernas, que hoy están en el poder y que se los denomina “grupo rosado”.

Nuestro gobernante no dijo entonces –como hoy- que morir defendiendo el orden constituido será lo mejor que él puede hacer con su vida. Ni Chávez amenazó a los grupos que “violaron la democracia” (entre ellos Rafael Correa, el mismo que pasó de simple asesor económico de una oscura dependencia sin importancia como es la vicepresidencia a súper ministro de economía durante el gobierno del incoloro Alfredo Palacio) con enviar su ejército a restituir al también militar (o gorila) Gutiérrez en su sillón presidencial, luego de destituir una corte de justicia mala por otra peor. Evo Morales posee un record guiness de atentar “contra la constitución” como dirigente del movimiento campesino en Bolivia. ¿No siente vergüenza Daniel Ortega al hablar de democracia? Y no hablemos del gobierno de Cuba. He aquí el doble discurso. La doble moral de nuestros gobiernos socialistas.

Mis padres siempre me enseñaron que no hay que ser “metidos” en problemas ajenos; primero porque no entendemos a cabalidad de qué mismo se trata, y luego porque tampoco nos gustaría que alguien se meta en nuestros asuntos. Que el supremo de la ONU declare estar muy entristecido por la muerte de dos personas en Honduras, no me hace olvidar que la guerra de EE.UU. contra el pueblo iraquí (que la misma ONU autorizó.) ya causó más de 700.000 muertos, sin contar los heridos, los inválidos, los niños sin padres, la destrucción del país, que las mismas transnacionales se encargarán de volver a construir.

Que los alumnos de Chávez actúen como si fueran los últimos mohicanos no quiere decir que el rumbo de la historia es la correcta. Eso lo dirá el tiempo, y visión del tiempo es lo que ellos menos tienen. Si están juntos significa que algo huele mal, seguro que si. El olor de la carroña, la complicidad de la cacería en las sombras los une, igual que a las hienas en la maleza. Yo me preocuparía más si dirigentes de la talla de Lula da Silva, y hasta Obama, arriesgan sus vidas para defender la democracia en Honduras, porque entonces sí sería una gran pérdida para el mundo, y hasta me atrevería plegar a la causa de ellos; mas lo que vemos hoy en los medios es DEAGOGIA AL 100%, menos interesante que los funerales de Michael Jackson, o las victorias de Federer: un libreto copiado sin escrúpulos desde Caracas, que los “muchachos” repiten como una caja de resonancia. El proyecto expansionista de Chavéz está en marcha y nada lo detiene. Son tiempos de idiotismo informativo. Los miembros del ALBA nada dicen de los 140 igures asesinados en China, otro gobierno socialista, ni del régimen iraní, que detiene a sus opositores en forma selectiva, y apoyan a gritos la vuelta de Zelaya al poder porque –tarde o temprano- cuando ellos regresen a sus países pueden encontrarse en la misma situación: que no los dejen aterrizar.

Que Insulsa esté metido allí, no es raro, al fin de cuentas él está en todas partes. Es como la vieja monarquía inglesa en el trono, que con su forma de vida llena las páginas de los periódicos de la crónica roja y la farándula. Un convidado de piedra. Jefe de una organización que no tiene peso alguno en sus miembros y que ninguno respeta sus resoluciones. ¿Causó algún efecto en el pueblo de Cuba el medio siglo de sanciones? Chávez llamó “pendejo” a Insulsa, y hasta propuso el cierre de la OEA, y éste sonríe y se abraza con Chávez; mientras a Honduras vuelve la danza de los millones: mercenarios venezolanos, nicaragüenses, "brigadistas" ecuatorianos y bolivianos y hasta las fuerzas armadas de Nicaragua amenazan con invadir sólo porque la nación no acepta las imposiciones del ALBA. Chávez quiere salir triunfante de esta contienda política a nivel regional a cualquier precio.

Viva Honduras, que saldrá victoriosa de esta prueba.

Montag, 15. Juni 2009

tiempo de partir

Con caricaturas de Bonil



“El hombre se vuelve valiente cuando está con mujer nueva y cuando tiene dinero”, reza un adagio popular en Brasil y demasiado cierto en nuestras tierras tropicales. El precio del barril de petróleo está de nuevo al alza, aunque no en los niveles del 2007, pero más cerca de los pronósticos de muchos “brujos económicos” y ello permite a nuestros “revolucionarios” tener una burbuja de aire para respirar -aunque de modo artificial, por lo menos este año. Y luego…luego ya veremos qué se hace. Es tiempo de ser valientes otra vez, de profanar las tumbas y frente a sus esqueletos recordarnos cada instante lo mal que nos fue cuando ellos estuvieron en el poder y de lo bien que nos va con las mentes lúcidas de ahora. Es tiempo de los insultos, la persecución a través de los organismos del estado contra quienes no están de acuerdo con los proyectos del gobierno.

Si es por democracia, Ecuador es campeón: ¡Fuimos siete veces a las urnas en dos años y medio! Si es por constituciones, tenemos 22 frente a 1 de Estados Unidos. Si es por presidentes llevamos ventaja: en ocho años tuvimos diez, frente a uno de Colombia o dos de Francia. Hasta un triunvirato, por más señas. Si es por morosos, no pagamos, simplemente porque creemos que los prestamistas se aprovecharon de nosotros…pero luego de malgastarnos los créditos. Si es por convenios de comercio, nos aislamos no más, mientras nuestros vecinos buscan nuevos mercados donde vender sus productos. Creemos, no, creemos no. Creen que prohibiendo o alzando los aranceles a las importaciones Ecuador ganará cuanto su industria y sector productivo no es capaz de generar y en vez de ello, basta un paseo por la ciudad para ver con asombro que las mercaderías de prohibida importación abundan en los almacenes, solo que a precios más altos, que paga el consumidor, gracias al contrabando, que se multiplicó por diez, pese a los esfuerzos de las autoridades; en tanto la industria local no se recupera y no tiene visos de hacerlo en los próximos meses, mientras no se aclaren las reglas de juego de parte del gobierno, reglas que deben estar acordes con los tiempos en que vivimos y no guiadas por un recetario ideológico que ha fracasado en otras regiones.


Un país que no produce pasa a ser dependiente de importaciones, no hay otra lógica en economía. Aquí estamos ocupados en "refundar Ecuador", mientras las naciones vecinas se recuperan de la crisis mundial y apuntan sus industrias a conquistar nuevos mercados. No hacía falta otra constitución. Bastaba con respetar y cumplir con la que descartamos en las urnas. Hay una nueva ley de tránsito y para desgracia nuestra los accidentes se han incrementado a nivel nacional de modo alarmante. ¿La ley es mala, entonces? Los niveles de vida alcanzados por otros países fueron con trabajo y mucha disciplina. Aquí se reparte miseria en vez de generar riqueza e intentan convencernos que uno debe comer su sopa y basta, porque del resto se ocupan "los elegidos". Uno no puede encender la radio o el televisor porque sus espacios están llenos con propaganda oficial. Desde hace meses se recuerda a los habitantes la adquisición de 35.000 chalecos anti balas para la policía nacional. Las voces de ingenuas ancianas sirven para recordarnos que los servicios en los hospitales estatales ahora son gratuitos. Los canales estatales son dueños de los derechos de televisión para transmitir los partidos de las eliminatorias de futbol Sudáfrica 2010 y cada minuto nos restriegan en la cara 68.000 niños de la calle fueron incorporados a la educación, 850.000 niños reciben alimentación, libros, uniformes escolares gratis de parte del estado, que el sistema vial es de primer orden, que la agricultura empieza a despegar, que la gripe porcina está bajo control, que la industria local está en los mejores niveles como nunca antes. Insoportable, simplemente, porque la realidad aquí es diferente.

Por citar algunos ejemplos: es cierto que por la atención en los hospitales no se cobra, pero se tiene que hacer inmensas colas con uno a dos días de anticipación. No hay medicina gratuita como se pregona en la propaganda oficial: al usuario le entregan la receta, éste va a la farmacia del hospital y allí le dicen que justo ayer se acabó la medicina, o le dan dos tabletas ese rato, cuando la dosis es para ocho o quince días, y el resto debe ir a comprar en las farmacias de afuera, por lo general pertenecientes a un médico o pariente de alguien que trabaja adentro. Pero más preocupante es que los primeros beneficiados de las buenas intenciones del gobierno es justo la gente de estratos altos, la que siempre tiene sus padrinos en los hospitales y no deben hacer cola ni madrugar para recibir un turno; además, las medicinas de las bodegas si hay para ellos, porque la salud ya es de todos, no solo de los pobres.


Otro caso: el gobierno -durante campaña electoral- declaró al país libre de analfabetismo y se armó tremendo jolgorio en cada ciudad donde él llegó, pero una vez pasada la calentura de las elecciones nos enteramos que solo en la provincia del Guayas hay un 9% de población que no sabe leer ni escribir, mientras en Imbabura es el 11%. Ello, por cierto, no es sólo culpa del actual gobierno, mas éste no debería empeñarse en dibujarnos un país que existe solo en sus discursos, mientras sus acciones y palabras apuntan en dirección contraria. Ayer fue otro día de elecciones y ojalá haya sido el último durante los próximos cuatro años.

Es tiempo de dejar de ser valientes pensando que el precio del petróleo va a subir de nuevo, y dedicarnos a trabajar. El pretexto burdo de suspender a un canal de televisión porque transmitió las corridas de toros, o por haber informado "con mala intención" sobre la existencia de un centro paralelo de cómputo durante el conteo de votos en las elecciones del pasado 26 de abril, solo empaña aún mas el panorama nacional. Más allá de afirmar si hubo o no fraude electoral, tal como hoy se escucha de Irán, o se dijo de Venezuela o Nicaragua (vaya coincidencia) contaré lo que yo viví aquel domingo en que se eligió presidente.

Aclaro, no es mi afan crear más polémica. Mi hermano, conserje de una escuela en Otavalo, y recinto electoral durante las votaciones, me pidió ayudarle a vigilar para que nada se pierda. La jornada transcurrió sin novedades, hasta que llegó la hora de abrir las urnas electorales, contar, escanear y luego enviarlas -con las respectivas firmas de responsabilidad- a los centros de cómputo en Ibarra. Yo me dediqué a controlar aula por aula a fin de que todo esté en su lugar, mas cuando oí discutir a los responsables del conteo de votos, me acerqué de inmediato a la aula improvisada para abrir las urnas y pude comprobar lo que ocurrió: en la mesa 4 de dicha escuela estaban inscritos para votar 355 personas, y resultaron 732 votantes, y casual o no, todos los votos fueron para Rafael Correa y Mario Conejo, candidato a la reelección de alcalde de Otavalo. Luego abrieron la urna de la mesa 8, y allí estaban registradas 482 personas para sufragar, pero asomaron 807 votos y otra vez por ambos candidatos en mención.

¡Ese si que fue un buen número de magia! Los vocales dijeron que no se preocupen, que se entregue no más las urnas a los militares para que éstos las lleven al tribunal electoral de Ibarra. Hasta las 20:00 hrs. el candidato Gustavo Pareja llevaba alguna ventaja al señor Conejo, pero a las 21 horas éste último salió a festejar el triunfo. Luego vinieron las acusaciones de fraude del resto de candidatos a nivel nacional; en otras ciudades -inclusive- los habitantes quemaron las urnas electorales y ello condujo a nuevas elecciones. Insisto, yo sólo escribo lo que vi en la escuela donde trabaja mi hermano. Ignoro lo demás. Por fortuna ya tenemos el certificado de votación. Sin él nada somos. Mi ticket de regreso a Asia está listo. Aquí se me descargan demasiado rápido las baterías.

Es tiempo de volver a Bangkok.

Sonntag, 3. Mai 2009

VENDEDORES DE CULEBRAS


Con un pasado estudiantil en centros de educación privados, con internet en casa, empleo seguro y la barriga llena es romántico hablar de solidaridad. No es lo mismo estar con los más débiles, como Gandhi, aliarse con ellos y combatir juntos contra sus enemigos: la ignorancia y la injusticia, que vociferar desde lo alto vivir para la revolución, porque ello es asumir una actitud de ricos y de pedantería ante quienes vendieron sus sueños en tiempos de miseria. Aún es temprano para sentir en el ambiente ecuatoriano los nuevos vientos de transformación social. Ganar cinco elecciones consecutivas en dos años no es garantía de algo. Tuvimos siete presidentes en la última década, 21 constituciones en siglo y medio de vida republicana; en nuestras tierras tropicales todo es exuberante -hasta el extremo, mas ello no significa que hemos avanzado a sitio alguno en medio de la corriente.

A ciertas emisoras aliadas con el gobierno llaman los “revolucionarios” para decir: “estoy contento, eufórico. ¡Ganamos, sí, ganamos!” La pregunta es ¿qué ganaron? Es simple: ganaron su status, mientras en la calle aumentan los desocupados tras un empleo que les permita llevar el alimento a sus hijos. La estrategia de Rafael Correa es acorralarnos al fondo de un callejón sin salida, donde hay excesivo fuego cruzado: inseguridad, una justicia torpe y parcializada, desconfianza en instituciones públicas, escándalos de corrupción dentro y fuera del ejecutivo, huellas del narcotráfico, creciente desempleo y una horda de fatídicos personajes bajo el circo de la política que él mismo se encarga de mantenerlos vigentes para diferenciar entre el “pasado oscuro de la noche liberal y esta hermosa revolución”; de tal modo que, al llegar a las mesas electorales, ante el espantoso horizonte que él nos dibuja si votamos de nuevo por el coronel Gutiérrez, por el magnate Alvarito Noboa, o la “majadera” Martha Roldós, él asoma como la única opción válida, capaz de cumplir sus promesas de trabajar poco y volvernos millonarios en corto tiempo.

Los negocios del estado es un asunto de familia y de alterabilidad, la democracia es para las masas. Algunos protagonistas del actual gobierno me hablan de justicia social, de pasión por la patria, pero lucran y engordan sus traseros con el juego infame de la política, con el doble discurso, sin conocer el trabajo honrado, el trabajo que endura las manos, quema la piel, pero que llena de satisfacción nuestras vidas al ver la obra terminada. Para quienes no forman parte del clan es imposible acceder allí, porque la administración del país a través de los ministerios, las subsecretarías, las gerencias de las empresas estatales más solventes es para los miembros de ese círculo familiar e íntimo; las migajas del poder son para la plebe, como premio a la obediencia y apoyo a la construcción de la nueva patria, la patria de ellos.


Si hablan de solidaridad, ¿por qué no disminuyen sus sueldos los asambleístas grises del congresillo? Ellos pegaron sus gritos al cielo cuando los ex diputados en enero del 2007 subieron de 3.200 dólares a 3.800 el salario mensual; mas hoy que ocupan sus curules, no están satisfechos con 4.800 -por asistir medio tiempo a los debates, mientras el básico de un obrero que no depende del estado es de 218 dólares. ¿Dónde compran los revolucionarios sus ropas? ¿Por qué no visten sus hijos los uniformes escolares que regala el gobierno? ¿A qué escuelas asisten los cachorros de nuestros revolucionarios? ¿Por qué los 36 ministros, gerentes, jefes y subjefes de las innumerables dependencias estatales van de un lado a otro en lujosos autos blindados, acompañados, tal jeques, de guardias de seguridad, cocineros, asesores; mientras los que les dieron el voto andan a pie, calzan zapatos chinos, compran jeans marca delmer (cado) y visten camisetas con el rostro sonriente de nuestro gobernante?

Hay un sector de nuevos ricos que hace negocios con el estado. Hay empresas fantasmas que se adjudican generosos contratos para la importación de harinas, de focos ahorradores de energía, de medicamentos, de urea, de armamento para la policía, de maquinaria para la construcción de carreteras, de centros educativos…la prohibición de importaciones favoreció justo a los grandes empresarios aliados del régimen, porque al imponerse las restricciones ellos ya tenían sus mercancías en bodegas o estaban en los barcos en alta mar. La tasa de interés del 11% al crédito que otorgan los bancos está dedicada a los peces gordos que facturan para el servicio de rentas más de 100.000 dólares al año, en tanto que para los peces flacos es el 23 %. Los altos impuestos a la joyería, perfumes, bisutería causaron el incremento del contrabando desde Perú y Colombia, más la destrucción de los importadores locales. En cuanto a la confección y el calzado, la industria local tampoco fue favorecida, por carecer de desarrollo tecnológico para producir a nivel industrial, mano de obra calificada y más todavía, al depender de insumos extranjeros, como hilos, elásticos, telas, agujas, maquinaría, cueros, tintas, broches…los empresarios de este sector tampoco se arriesgan a invertir porque no ven claro el panorama político que dirige nuestro mandatario; lo que ha provocado el cierre de fábricas, negocios grandes y pequeños, el despido de personal, aumentando con ello los niveles de desocupación en el país. Estos son algunos aspectos apenas que a los revolucionarios se les pasa por alto. Hasta aquí los movimientos del ejecutivo están orientados a favorecer justo a los sectores más fuertes, mientras los demás se encuentran ocupados en fortalecer la democracia. ¿Solidaridad con los más pobres? Empecemos con el ejemplo.

Sonntag, 26. April 2009

PARA OPINAR HAY QUE GANAR ELECCIONES*

4


-Nunca lo fue-, intervino él, -y tampoco el MPD, el partido Socialista y sus numerosas tendencias, Pachakutik o los movimientos sociales, porque éstos estuvieron siempre con el gobierno de turno, igual que sanguijuelas: prendidas de la piel y succionando la sangre de ese animal que camina lento y tiene caparazón grueso, como es el estado. Ayudaron a la derecha a botar a un gobernante de su sillón y luego se repartieron el poder. Siempre iban separados, riñendo entre ellos por las migajas que les tocaban, pero migajas al fin y con ellas fueron tejiendo su camino a la cumbre; buscaban una mula para cruzar el desierto y así seguir existiendo en el tablero político, tal parásitos asquerosos a la vista, y la encontraron en Gutiérrez, con quien fueron gobierno por seis meses, aunque éste los echo después a patadas de Carondelet. Dos años más tarde se encontraron con Rafael Correa, a quien –al principio- no apoyaron su candidatura, mas al ver el optimismo que él despertaba en la población, sellaron un pacto de sangre para la segunda vuelta electoral y ganaron otra vez la presidencia. Allí aprendieron que juntos eran fuertes y que desde simples vocalías en instituciones claves ellos eran capaces de preparar el camino para tomarse todas las instituciones del país. En marzo del 2007, cuatro miembros del tribunal electoral destituyeron a medio congreso, bajo el argumento de impedir la realización de la asamblea constituyente. En un organismo conformado por siete vocales, fueron mayoría un socialista, otro de Pachakutik, otro del MPD y uno del partido de Abdalá Bucarán. Los diputados impusieron recursos de amparo ente los jueces, pero éstos eran destituidos de inmediato, en caso de atreverse a analizar siquiera la demanda, por el mismo tribunal electoral, bajo el argumento de que éste era la máxima y única instancia en tiempo de elecciones. Acudieron al tribunal constitucional, pero allí estaba una mayoría afín al poder ejecutivo. Y el resto es un capítulo oscuro de atropellos a los derechos civiles, a las instituciones del estado, un regreso a prácticas, mañas y trincas políticas que creíamos sepultadas con el siglo anterior, bajo el logo: la revolución avanza y nada la detiene. La pregunta es: ¿avanza a dónde?

-Si el estado es generoso con los políticos-, insistí con mi cuento chino, - dividirse es una excelente estrategia para confundir a los votantes, haciéndoles creer que, frente a los aburridos políticos de cada día, las nuevas listas son una alternativa. En el fondo la idea es cruzar solos el río para unirse en la otra orilla y allí, de acuerdo al número de votos que lograron en las elecciones, repartirse de nuevo las instituciones del estado, ahora con una constitución remendada a su medida. Nadie duda que Rafael Correa gane la presidencia en la primera vuelta con más del 50% de votos válidos. Dinero es lo menos que falta para el circo. Nadie sabe cuánto gastó el gobierno hasta hoy durante los dos años y medio de campaña. Hay un avión nuevo de 32.5 millones a su disposición, el mismo que sólo en mantenimiento se malgasta 32.000 dólares mensuales, se lo use o no, y cuando emprende vuelo los egresos se multiplican por 5. Los gobiernos de países europeos, en cambio, usan las líneas comerciales. Y no va una caravana de 80, 120 personas, como jeques de países petroleros, cuyos aviones están llenos de esposas, hijos, nanas, eunucos, profesores privados, cocineros, mascotas y hasta caballos de raza, sino un grupo reducido del gobierno, encabezado por su presidente, dos o tres ministros, igual número de traductores, asesores y cuerpo de seguridad. ¡El venerable rey de Tailandia no tiene avión privado! Y cuando viaja lo hace en Thaiairlines, una empresa estatal de mucho prestigio en el mundo. Igual el primer ministro; mas en estas tierras tropicales el presidente posee un helicóptero exclusivo para sus tramos cortos al interior del país y el avión nuevo para movilizarse a ciudades que requieren de 20 a 30 minutos de viaje; por ello, en estos tiempos de campaña, es decir, desde que llegó a Carondelet, lo vemos en la pantalla desayunando arroz con guatita en los suburbios de Guayaquil, a las 10 de la mañana desfila por el centro de la ciudad al frente de la caravana de su partido. Almuerza en Cuenca, apoya a sus candidatos en Azogues y en la noche asiste al pregón de las fiestas de Ibarra. Magia o simple transubstanciación de nuestro gobernante.
-Una agenda apretada, lo sé-, intervino Jorge, -demasiado aburrida y onerosa para los reporteros de los medios que debemos desplazarnos tras él a fin de cubrir la información.

-Es imposible estar en varios lugares en un mismo día si no poseen la logística del gobierno. ¿Cómo lo hacen ustedes?-Pregunté lleno de curiosidad.

-Los medios afines al poder siempre tienen un asiento en el avión presidencial, un auto para los desplazamientos en tierra, una habitación de hotel en el pueblito donde nos sorprende la noche, un plato de sopa caliente, una bebida, aparte de las tomas exclusivas por los camarógrafos, las entrevistas y hasta ciertos documentos de primera mano, como premio a su lealtad, que es igual a complicidad y silencio. Yo también he disfrutado, en ciertos momentos, de tal generosidad durante mis viajes de trabajo.

-¿Tú?-Le miré fijamente, intentando de acercarme a él a través de la cámara. –Es bueno ser generoso con dineros ajenos. ¡A ver si gastan de sus bolsillos!

-Qué quieres, -replicó sin enfado-. Con el tiempo aprendes que los necesitas para llenar las páginas en sus diversas secciones, sino los medios serían aburridos. Un escándalo se cubre con otro más espectacular, a veces descuidado por ellos, y otras con intención. La estrategia de ciertos gobernantes de corte populista es mantener la ciudadanía a la expectativa con nuevos insultos, amenazas, denuncias. No lo sueltan de un tirón, sino poco a poco, calculando los tiempos, las circunstancias, los niveles de popularidad. El objetivo es volver indiferente a la población -hasta el fastidio, a fin de ellos, tras la pista de los payasos, las fieras, los contorsionistas y trapecistas, poder trabajar en paz por sus objetivos.

-Y tú ¿dónde estás? –Le desafié a contestarme sin pensar mucho. ¿Eres de los trapecistas o del público hastiado con tanto circo?

-Mi actividad es informar.

-¡Qué aburrido es entonces!

-Tanto como mi profesión. Pero me ordenan hacerlo, me pagan por ello. Si la mayoría de población es feliz con las actitudes y acciones de nuestro gobernante, entonces, está bien. No en vano lidera las encuestas de popularidad. Su sentencia, ante las denuncias de la Sociedad Interamericana de Prensa, de que para opinar hay que ganar elecciones primero, calza bien en este contexto. Democracia es la decisión de la mayoría, ¿o no? A la gente no le importa si su gobernante maneja un doble discurso, si tiene o tuvo conexiones con la narco guerrilla, si los precios de los alimentos han subido, si llega o no inversión foránea, si se cierran plazas de trabajo, si toma los dineros del IESS, si abandona o no la dolarización. La gente lo eligió para que haga lo que está haciendo, justo eso. Él es el maestro de ceremonias, el que presenta al domador de fieras en la pista, pone la luz, el sonido, maneja su voz de acuerdo a la intensidad de la función. A veces él mismo es trapecista, bailarín, vendedor de palomitas de maíz. Pasa las antorchas encendidas al escupidor del fuego, se sienta en el lecho de clavos del misterioso contorsionista, alcanza las botellas al comedor de vidrios, los utensilios del que hunde las espadas en su boca o echa a empellones del escenario a los payasitos cuando éstos le arruinan o le roban el show. Nada escapa a su mirada. El escenario es su salsa. El micrófono, la cámara, sus mejores armas. Posee una energía envidiable y un resistente que le permite comer cuanto le brindan en el camino. Ganará las elecciones de mañana. Aunque te duela. Así lo decide la mayoría.

-De ningún modo-, repliqué al instante ante su jab en el mentón. –Muchos se lamentan ahora porque ven afectados sus bolsillos, es cierto. Pero yo no dependo de gobierno alguno para sobrevivir, sino de mi trabajo. Algunos de nuestros amigos intelectuales se han pasado a filas gobiernistas. Bien por ellos, que estaban muriendo de hambre. En ello se resumen sus años de rebeldía. Tomaron la limosna y se quedaron quietos. Sordos, mudos y, lo peor, sintiéndose realizados. Allí tendrán empleo seguro, casa, viajes, a cambio de sumisión y silencio. Mientras él esté en su sillón, nada les faltará, ni agua para calmar la sed, ni pasto fresco, porque su pastor velará por ellos. Al otro candidato a alcalde, a Gustavo Pareja, una simple llamada de Carondelet le bastó para desertar del PRIAN y pasar a filas gobiernistas. ¿Qué se acordó? Nunca lo sabremos a ciencia cierta. Son como esas noches de amor de la casada infiel que, antes de abandonar el hotel, obliga a su amante ocasional a guardar silencio de lo sucedido en las cuatros paredes. Un familiar cercano al candidato me explicó así: “El gobierno recibió informes de encuestas realizadas a nivel Otavalo sobre la intención de voto para la alcaldía, en las que mi (digamos, abuelo) estaba a la cabeza, seguido de Mario Conejo. Un día llamó al celular un asesor de la presidencia para sugerirle de manera amable separarse de Alvarito Noboa, no ir por la alcaldía con la ID, (como era su intensión) y fundar un nuevo movimiento (al que luego se denominó poder ciudadano) con los desertores de ambos partidos tradicionales, pero bajo el auspicio del gobierno central, a cambio de no fiscalizar sus doce años al frente de la prefectura. Mi (abuelo) no tuvo alternativa. Yo pensé, ¡qué pilas sus asesores! Con esta maniobra le serrucharon el piso al Prian, a la ID y gane quien gane las elecciones, la alcaldía será un trofeo más para el gobierno de la revolución ciudadana.

Por lo menos el señor Pareja tuvo la dignidad de renunciar a su cargo antes de ir por la alcaldía. No así los asambleístas del congresillo, el mismo presidente de la república y tantos funcionarios públicos que, con dineros del estado, pagaron sus campañas. No en vano la mayoría gobiernista redactó y aprobó la nueva constitución remendada de acuerdo a sus intereses. Con ella, hoy no es necesario renunciar a sus cargos, tampoco pedir licencia. Ganan sus sueldos completos aunque estén de candidatos y no cumplan sus funciones. El estado ya gastó 200 millones de dólares en el proceso de redacción y aprobación de la nueva carta magna, en tanto que para estas elecciones se destinó 50 millones más. El país está lleno de banderas, afiches con las fotos de los candidatos, los medios repiten cada segundo las interminables cuñas electorales.

En cuanto a los ocho años en la alcaldía del señor Conejo, diré, sin duda, que la ciudad ha cambiado mucho durante su administración. Aquel espíritu idílico de sus calles empedradas -donde parecía no haber tiempo-, sus casas con paredes gruesas de tierra, habitadas por hombres de trenza y alpargatas, dieron paso a las construcciones de hierro y cemento, propia de nuestra época, convirtiendo a ésta en una ciudad más, y sembrando en nosotros la nostalgia por aquello que no tendremos jamás. Que las obras municipales avanzaron, es innegable; fueron ocho años para adornar parques, adoquinar las calles principales, renovar el sistema de agua potable y alcantarillado, aunque la gran transformación urbana de Otavalo se debe también al esfuerzo particular de sus ciudadanos, mas ello no significa que el desarrollo haya sido igual para el resto de sectores alejados del centro. ¡Los votos que quitan o ponen un rey en su trono están justo en los grandes conglomerados! Y allí es donde se debe trabajar, o por lo menos en sitios donde es más visible la obra pública; en tanto que al resto se le da migajas apenas y ya está contento. Las falencias del estado son más evidentes en un pueblo pequeño. Mario Conejo llegó a la alcaldía, no por méritos propios, ni con una extensa labor dedicada al servicio de la colectividad, sino gracias a los errores de sus antecesores en el consejo municipal. Es común oír en los comentarios de la ciudadanía: “él por lo menos no roba como los anteriores, por lo menos hay veredas con baldosa, por lo menos hay un parque bonito...” En buena hora por él. La administración de recursos públicos requiere de mucha prudencia, visión de futuro y, sobre todo, de equidad con todos los sectores, por insignificantes que asomen en el mapa electoral. Igual podemos decir de Ibarra, Atuntaqui o Cotacachi, en cuanto a eficiencia municipal; pero pensemos también un minuto: son 530.000 barriles de petróleo que el estado vende cada día desde el 2002, más ingresos de aranceles, impuestos del SRI, cargas tributarias… Son sumas incalculables que ingresan a las arcas fiscales y que se entregan, en porcentajes, a los municipios. Con tanto flujo monetario en sus cuentas, sería imperdonable que las obras no asomen en las ciudades, aunque se descuida los sectores rurales. Y es insoportable que cada segundo sus autoridades nos restrieguen en la cara lo que han hecho -usando nuestros dineros y abusando de nuestra paciencia.

Al fin llegamos al coliseo, la noche del 13 de marzo, en Otavalo. El señor Correa subió si presentación alguna al escenario, tomó el micrófono y allí empezó su show. Habló de lo bueno de su gobierno. Fustigó a los banqueros, a la prensa y al final presentó uno por uno a “mis ministros”. Como si fuera una de sus cadenas radiales de los sábados, narró lo que había hecho durante el día, lo que comió y lo que iban a hacer al siguiente. Por la mañana: paseo en bicicleta desde Otavalo a Cotacachi. Allí iba a desayunar, a encontrarse con los ciudadanos…luego, en medio de su euforia, dijo: “éste es un gobierno del pueblo y a él debe responder por sus actos. He traído a todos mis ministros (los fue presentando uno tras uno, a cada cual por sus nombres y hasta a algunos por sus cualidades físicas) y ellos estarán mañana sábado en la escuela 10 de agosto, a partir de las 10 de la mañana. Vengan y pregunten lo que ustedes quieran. No tenemos nada que ocultar, y más bien estamos aquí para responder por lo que hacemos. Ya lo saben, (se dirigió a los ministros), mañana deben estar en las aulas recibiendo al soberano.” (Aplausos). Luego vino el resto de la ceremonia. Las danzas, los obsequios.

Yo no pude resistir más y salí en busca de un hotel, pero todos estaban ocupados con los nobles visitantes. Quise guardar mi auto. Ningún garaje tenía un lugarcito para mi cacharro. Los restaurantes estaban sin comida. Los nobles visitantes habían devorado todo. Enojado decidí manejar media hora a refugiarme en casa de mi madre. Conté el número de autos del estado al servicio de la campaña electoral: 92 hermosos autos nuevos de marca, en los que viajaban asesores, guardias, mascotas, y hasta familiares de los ministros. Fueron tres días de trabajo en la bella provincia de Imbabura.

El 13 de abril, mientras yo descansaba en casa de mi suegra, después del almuerzo, escuché un ruido de sirenas. Yo me desperté asustado. De pronto escuché la voz de ella ordenándome: “Hijo, dame comprando el gas.” Abrí la ventana y para mi sorpresa vi al señor Correa avanzando por las calles de mi pueblo subido en una camioneta y con megáfono en mano llamando a la población a votar por la lista 35. A la tarde fui a Ibarra a comprar repuestos para mi escarabajo, mas en medio viaje, debí detenerme a un lado de la carretera hasta que pase la caravana presidencial. El presidente iba en (nuestra) limosina de paso al aeropuerto. Por la noche me enteré en los noticieros que desfilaba en Machala. Así termina mi historia de encuentros con él en Imbabura. De vuelta a casa me acordé de una frase célebre del ministro Patiño, que también estaba aquella vez junto al señor presidente: “Vendedores de culebras”.
Hey, Jorge, ¿estás ahí? Ni modo, estamos en contacto, entonces. Yo por mi parte iré al concierto de Fausto Miño, que cantará al pueblo otavaleño en el cierre de campaña de Mario Conejo. En la tarde una de sus brigadistas y amiga mía, me obsequió una funda de galletas con el nombre del candidato. Yo sonreí.

-¿Esto vale mi voto? –le pregunté.

-No-, respondió ella: -vale el concierto-.

-Vamos entonces a disfrutarlo-. Era una invitación a venir conmigo, pero ella estaba trabajando. -Si el estado es generoso no hay por qué ser resabiados. ¿Cuánto cuesta un concierto de Fausto Miño? ¿Cuánto se pagó a los otros artistas? A la siguiente noche, Gustavo Pareja dobló la oferta. Si es por alegría, no falta en el país. Bueno, por lo menos hay trabajo para los artistas, los medios, las imprentas, los confeccionistas de camisetas…mañana, ya veremos mañana. Esta fue la historia de dos candidatos en Otavalo. 5947 dignidades se eligen a nivel nacional. Habemus Presidente.

Donnerstag, 23. April 2009

PARA OPINAR HAY QUE GANAR ELECCIONES*

3

Desde la mañana la gente de apoyo aquí anunciaba el arribo de su líder. En las calles centrales -Sucre y Bolívar- lucían las banderas verdes de la lista 35. Innumerables vehículos –cubiertos con fotografías de los candidatos locales- se movilizaban llamando con insistencia a la población para recibir al presidente. Rafael Correa tuvo una reunión previa en los salones del municipio con el alcalde de aquí, con los candidatos de la provincia, y de allí salió rodeado de su gente para bajar a pie dirección al coliseo, sitio donde se llevaría a cabo la concentración. Algunos personajes junto a él me eran por demás conocidos. Uno estuvo conmigo en el edificio de Ciespal, el 21 de abril del 2005, cuando un grupo de ciudadanos secuestramos durante cinco horas a Alfredo Palacio, recién nombrado –de modo ilegal, por un congreso sin autoridad moral siquiera- presidente del país. Cómo olvidar el rostro de quien esa misma noche, en compañía de otros forajidos, (hoy revolucionarios), atentó contra la vida de mi familia en el auto, a la entrada de Carondelet. También caminaban a su lado dos activistas que hace tiempo impidieron con violencia reunirse a los congresistas, luego de ser destituidos por el tribunal electoral bajo la acusación de entorpecer la realización de la Asamblea Constituyente. Otros rondaban en Montecristi tras los asambleístas del bloque oficial –a manera de asesores, guardaespaldas, mensajeros que portaban el infaltable ceviche y caldo de manguera; en suma, gente de confianza, a la que permite acercarse y velar por su integridad -aún sobre la guardia policial y del ejército- durante sus desplazamientos, y a quienes encarga el trabajo sucio -que no deja huellas de su eficacia y en nada se diferencian de Toral Zalamea, el líder de los bastiones populares de Guayaquil que acompañaba al difunto Febres Cordero, mientras fue presidente del Ecuador, o al Pepudo Alejo, la sombra del loco que ama(ba), o los ex militares que limpiaban las calles con detergente cuando Lucio Gutiérrez salía a trotar por el centro histórico de Quito.

-Él debe tener su personal de confianza-. Escribió Jorge a prisa, sin dejar de mirar la cámara.

-Por supuesto- asentí yo, -pero ¿cuántos deben ser? El estado se volvió una agencia de empleo, donde los militantes del gobierno de turno -de acuerdo a su nivel de sumisión, unos y otros, de acuerdo al aporte económico- siempre obtienen recompensa.

-No has escrito nada original-, me sorprendió él con su observación. –Fue siempre así y el mundo, la vida sigue igual. Eh, tú estás siempre en contra de lo que huela o tenga huellas de nuestro presidente. Tú me has dicho que se debe aprender a manejar los tiempos, que la vida no es sólo movimiento, sino también pausas. Es muy temprano para ver la verdadera dimensión de su obra. No estoy de acuerdo con sus ataques verbales a quienes cumplimos con nuestro deber de informar, tampoco con las cadenas en los medios, o los abusos de poder con la gente humilde, como mandar a la cárcel a un padre de familia que le dice entre señas: “pase rápido con su limosina, señor presidente, a fin de yo cruzar la calle.” Son innumerables los desaciertos, mas ellos corresponden también al ejercicio de gobernar.

-¿Tiene él la facultad de ordenar-, interrumpí yo su alocución –que dos campesinos vayan a la cárcel, por el hecho de que, asustados y con sus cuerpos llenos de espinas, reclamen a quien confiaron su voto en las elecciones tanta ostentación y ruido de la caravana presidencial?

-Supongo que no. Ello corresponde a un juez luego de determinar el grado de infracción. Los campesinos, interrogados sobre el motivo de su detención, confesaron a los guardias haber gritado al presidente: “¡no seas vago, sal de ese auto y camina con nosotros!” El asunto pudo ser intrascendente para quien ostenta la máxima representación del país, y hasta dudo que tales palabras hayan llegado a sus oídos siquiera; pero no fue así: se humilló a dos personas humildes, incapaces de comprender la magnitud lo ocurrido y de defenderse ante un ciudadano -con el oficio temporal de presidente de un país- represivo y arrogante con los más débiles. En otros lugares, donde se respeta las leyes y sus habitantes toman muy en cuenta las actitudes, las palabras de sus autoridades, la acción -que aquí pasó inadvertida (por temor o falta de novelería para incluirla en las páginas de los periódicos) le habría significado al gobernante un severo llamado de atención de la opinión pública, sin desmedro de las acciones legales que los aludidos pueden entablar en las cortes de justicia; allá sí, independientes para actuar.

Con otros colegas de labor fuimos a visitar a los aldeanos en prisión, nos solidarizamos con ellos, les dimos bebidas y algo de comer. Al responder sobre lo ocurrido, nos dimos cuenta que aún privados de libertad, ellos no habían perdido el sentido del humor o aquella ingenuidad en sus diálogos (muy bien aprovechada por los candidatos hasta llegar al poder): entre bromas y a la vez asustados, se reían de lo bufo de tal situación; igual los policías que cuidaban aquella pocilga maloliente y calurosa en medio de la selva. En el hotel redacté los sucesos del viaje presidencial en aquella ciudad, lo envié por email y, antes de retirarme a descansar, se me ocurrió escribir también un informe sobre los campesinos. Cuando iba a cerrar mi portátil recibí la respuesta de redacción: “es un tema que, por repetido, ya no despierta interés en los lectores”. La verdad fue que el periódico no buscaba más enfrentamientos con el presidente y menos por causa de un tema sin color -por frecuente en nuestros últimos gobiernos. Igual ocurrió con el resto de medios.

Jorge me pidió aquella noche no tocar más este asunto; no por miedo, pues él confiaba (y confía) en nuestro pacto de ocultar su nombre a fin de no poner en riesgo la estabilidad de su trabajo, sino por recurrente y, por tanto, fastidioso en nuestros diálogos. Tratar temas delicados en la red implica riesgos en estos días, cuando se interviene con facilidad las líneas telefónicas, los correos electrónicos son saboteados y anulados (tal mi caso), hay cámaras ocultas, “brigadistas” en las calles realizando simples encuestas, censos. No en vano nuestra nación, con elevados ingresos económicos del petróleo, las remesas de los migrantes, los altos impuestos a las importaciones y a las actividades productivas internas, pero con niveles de vida, desarrollo industrial e inversiones externas comparables a Haití o Nicaragua, posee tecnología de punta en sistemas de intervención a las comunicaciones, adquirida en el 2007, al servicio de las fuerzas de seguridad nacional y del gobierno. La misma policía admitió en público rastrear las llamadas telefónicas del país, pero aseguró a la ciudadanía que tales conversaciones podrán ser utilizadas sólo en asuntos de seguridad interna, narcotráfico y previo al pedido de un juez.
Es tabú opinar sobre temas como la creación del banco del afiliado, los dineros que el gobierno “tomó prestado” del Instituto del Seguro Social; no se debe pedir cuentas al régimen de gastos en propaganda electoral, o en sus desplazamientos dentro y fuera del país. Ver y analizar los problemas desde otra óptica que no sea la oficial, es motivo de insultos y de burlas en público, de anónimas amenazas tras un teléfono, de “accidentes” de automóvil en la vía, de persecución a través de las instituciones del estado, como el servicio de rentas, tal es el caso –como otros- del editorialista Emilio Palacio. Si el cuestionador es de baja estatura el señor Correa dice: no está a mi altura, no me llega al pecho para hablar de tales asuntos. Si es calvo: le falta ideas como pelos. Si es mujer: la gordita horrorosa, majadera. “El hijo de la verga”, o uno con tinte racista: “cara de Rumiñawi”. Son tantos los agravios a sus ciudadanos, los que quizá, en busca de nuevos horizontes para el país, le confiaron también el voto en las elecciones del 2006. Un funcionario elegido en las urnas debe comportarse a la altura de su cargo, por irrelevante que sea su función. El fracaso de un gobernante es el fracaso de una generación y un castigo para el futuro de nuestros hijos; es una oportunidad perdida que, como el tiempo o el agua del río, no se puede recuperar. El progreso de una nación no es como el cartero, que llama varias veces a la puerta, sino una y cada cien años.

-¡Ah, qué fastidio!- intervino Jorge. -Esto ya he leído en otra parte. No más boberías, y cuéntame lo que sucedió en tu aldea.

-Vamos-. Añadí yo, y comencé a digitar.

La caminata inició, por fortuna -para mí- cuesta abajo, hasta el sitio de concentración, tomados del brazo con el alcalde candidato (otro más), a quien no le bastó 8 años en su puesto, sino que en un alarde de egoísmo por estar ahí se alió con las filas del oficialismo. Su currículum vitae en el campo político no varía mucho en relación con el de la mayoría de personajes que subieron a última hora en los vagones de la lista 35: un tren destartalado que cruza –impetuoso- los páramos, las selvas e ingresa a las ciudades con mucho ruido, humo negro, con el motor lleno de remiendos y el maquinista ciego, tal los ferrocarriles del estado. Mario Conejo llegó por primera vez a la alcaldía con Amauta Jatari, un movimiento que fue borrado del mapa electoral hace siete años al no obtener un mínimo de votos para seguir activo. En su segunda candidatura fue auspiciado por Pachakutik, mas al ocupar su puesto hizo a un lado a tal agrupación política; episodio que motivó el rechazo definitivo del mismo. Las causas para tomar dicha medida, lo entendí yo en su momento, fueron prácticas: El presidente Gutiérrez echó de palacio –casi a patadas- a las tiendas políticas y grupos radicales de izquierda que auspiciaron su candidatura –grave error que después le costó su cargo- y con quienes llegó a Carondelet, para acercarse a la derecha del país (la gran perdedora en las elecciones de entonces). Entre ellos estaba el partido del arco iris y la wipala. La táctica del coronel, en cuanto a la entrega de dineros del estado a los diferentes organismos seccionales, tal los municipios, no ha cambiado en nuestros tiempos: si estás con mi gobierno, prometo dar a la ciudad los cheques de modo puntual, a fin de que tú puedas cumplir con los ofrecimientos de campaña, así ganamos juntos; o te jodes, simplemente.

En el 2008, de cara a la elección de asambleístas, como una prueba de su popularidad y aceptación entre los ciudadanos del cantón Otavalo, fundó su propia organización, denominada minga (trabajemos juntos, en quichua), pero obtuvo un revés en las urnas, que arruinó en exceso sus futuras pretensiones políticas, por lo menos aquí, la ciudad que le confió dos veces el mandato y, frente a ello, debió dar un giro completo de sus maniobras políticas, si lo que buscaba era seguir activo en esta jungla política. Echó por la borda su agrupación y, cobijado bajo la bandera verde limón del partido de gobierno, con la euforia que éste aún despierta en la población, se presenta de nuevo a elecciones a fin de obtener un tercer periodo en el sillón de la alcaldía. Hacer lo contrario, -terciar en los comicios del 26 de abril sin el respaldo de algún movimiento- puede significar su sepultura definitiva en el campo político; aunque el triunfo bajo la sombra de Correa de ningún modo está asegurado, por cuanto existe otro candidato en carrera, auspiciado también por el partido oficial. Se trata de Gustavo Pareja, otro tiranosaurios rex del parque jurasico en los Andes, con doce años en la prefectura de nuestra provincia, perteneciente a las filas del PRIAN, de Alvarito Noboa y hoy, para estas elecciones, con la lista 32.

Quien ignora lo que ocurre tras las cortinas del tablado político, podrá decir: es un movimiento con rostros nuevos…

-Son tiempos de revolución-. Intervino solemne Jorge en el chat.

-No hay duda-. Respondí yo. –¿Qué otro oficio les daría tanto dinero en salarios, como aquí, una región sin dios ni ley, donde un simple prefecto gana más de 9.000 dólares cada mes, inclusive más que el mismo presidente de la república, mientras el 55% de la población económicamente activa recibe 218?

-¡Vamos en las próximas elecciones por un cargo público!- Propuso mi amigo periodista al instante.

-Y sin contar los gastos de movilización, representación, viáticos, aguinaldos navideños, los autos de lujo con chofer, la potestad de entregar contratos de obras a empresas fantasmas (de amigos, que se forman en la noche con capitales irrisorios para asumir obras millonarias al siguiente día)…

-Sí que eres aburrido con esos discursos-, interrumpió de nuevo nuestro diálogo.

-De acuerdo-, insistí yo –en las próximas elecciones iremos por una candidatura. Yo también tengo derecho a vivir bien del estado, ¿no lo crees así?

-¿Podrías ser un gusano que se arrastra sobre su saliva para avanzar, tal una desagradable babosa?
-Muchos lo hacen y son felices.
-Y tus principios…
-¿Cuáles?
-Tienes familia y pienso que debes dar ejemplo…
-Si estás en casa de carbonero, no puedes vestir ropa blanca.
-¡Anda a trabajar!- Gritó Jorge, irritado con nuestros sueños de cenicienta. –Produce, Rafael, haz algo de provecho con tu vida. Que al levantar tu copa de vino, al sentir la brisa marina acariciando tu rostro o al comprar los condones e iniciar tus faenas memorables, como me has contado en los emails, con esas muchachas de piel delicada como la flor de loto, nada te reproche tu voz interior y sientas que ese instante de vida lo mereces por tu esfuerzo, por lo que eres y que a nadie debes algo o te deben.

-¿Y eso?- Repliqué yo. –Nunca vino a mí la tentación de entrar en ese circo de tres pistas. Con los payasos y domadores de fieras que asoman en el tinglado de hoy tengo bastante; así que seguiré con mi historia de bobos.

En Imbabura, como en muchas provincias, los partidos tradicionales, grandes y pequeños, consientes del desgaste político y el desprestigio social que sufrieron luego de estar tres décadas, de modo alternado, en el gobierno y de ser, por consiguiente, responsables de la situación actual del país, decidieron cambiar de siglas a sus movimientos y hasta de números. Y ¿desde cuándo el partido naranja, el mismo que estuvo aliado con la derecha del país, como es el PSC, es un movimiento de izquierda?