Parecía imposible. Pensabamos que Argentina y Brazil irían más lejos. Messi, Kaká (es un nombre, no un verbo, tuve que explicar a mi amigo tailandés Moon), Robinio y una constelación de estrellas, casi intocables para los mortales; pero los partidos se juegan en la cancha y allí ganan los mejores. Goles son amores y el que no los hace, los ve hacer.
La semana pasada, cuando leí en los principales noticieros de Latinoamérica: FINAL DE LA COPA AMÉRICA EN SUDAFRICA, me di cuenta que los habitantes de esta región padecemos de idéntico mal: nos ponemos eufóricos con el primer destello, mientras el final aún asoma muy distante. ¡Y yo creí aque éste era un mal ecuatoriano apenas! Y no perdieron Argentina o Brazil ante equipos con capacidades físicas y mentales superiores: fueron víctimas de sus propios errores y de una estratégia que al final fue superior de parte de holandeses -y alemanes, los verdugos de Maradona.
Los jugadores se entregaron por completo en la cancha, sudaron la camiseta y luego del partido fue humano ver a Messi llorando en brazos del estratega la temprana eliminación. Igual los brasileros. Los astros del futbol necesitaban un baño de humildad y lo tuvieron. Pisaron otra vez el suelo y en adelante ganará el deporte.
Aunque no soy hincha de equipo alguno, es siempre agradable recibir buenas noticias, alegrarse y sentir que Liga Deportiva Universitaria, está entre los grandes del mundo. Campeón de la Copa Libertadores de América del 2008 en el mismo estadio donde se consagró o re do Pele: el mítico Maracaná; segundo a nivel mundial entre equipos, (perdió 0-1 la final contra el Manchester United, que manejaba entonces un presupuesto de 250 millones de dólares en jugadores, frente a los 5 millones de la Liga), campeón de la Recopa este año frente al Internacional de Brazil, y hoy campeón de la Copa Sudamericana -otra vez en cancha y ante una torcida de 75.000 personas que gritaban a rabiar por el Fluminense.
Fred, que foi expulso no segundo tempo, comemora seu gol na partida desta quarta, contra a LDU
Desde hace mucho que no he sentido tanta satisfacción con el deporte ecuatoriano, como estos dos últimos años con los Albos. El siglo pasado celebré las victorias de Andrés Gómez, de lejos el mejor deportista ecuatoriano de todos los tiempos, en las canchas de arcilla del mundo, luego los campeonatos mundiales de Jefferson Pérez en marcha. Fueron noticias que alegraron nuestros corazones y que nos motivaron a creer en la fortaleza nuestra gente frente a las adversidades. Ganar el Roland Garros en París frente a André Agassi (aunque años después afirme éste que perdió el partido porque estuvo preocupado de que no se le caiga su peluca durante el partido, y hace poco declare a la prensa haber sido un consumidor frecuente de drogas), no es fruto de la improvisación, sino de constancia y disciplina; de fe en la capacidad individual, colectiva y de visión.
O jogador Fred olha a bola durante lance da partida decisiva entre Fluminense e LDU pela Copa Sul-Americana
Si la Liga es campeón en tres torneos internacionales, donde participaron los mejores equipos de América, es resultado del trabajo humilde, ambicioso y con sueños de gloria.
Pero no hablaré más y pondré aquí algunos comentarios de la prensa brasilera sobre el partido, aun en caliente:
Fred deixa o campo após ser expulso, quando o Fluminense buscava o quarto gol para levar o jogo para a prorrogação - Foto: Alexandre Cassiano
Jogadores da LDU posam para foto antes do início da partida final da Copa Sul-Americana
RIO - Faltou apenas um gol. Mais uma vez o Fluminense deu orgulho ao seu torcedor, mas a vitória por 3 a 0 sobre a LDU não foi suficiente para impedir que o time equatoriano conquistasse a Copa Sul-Americana no Maracanã, repetindo a festa de um ano e meio atrás, na final da Libertadores de 2008 entre as duas equipes. Diguinho, Fred - que foi expulso no segundo tempo - e Gum fizeram os gols da partida ( Veja a fotogaleria e ouça os gols do jogo ).
Mesmo sem o sonhado título, os 70 mil torcedores presentes ao estádio reconheceram a garra da equipe carioca, que perdeu em Quito por 5 a 1 mas acreditou até o fim na possibilidade de virar o jogo em casa.
- Guerreiros... Guerreiros... Guerreiros... Time de Guerreiros - cantou a torcida após o jogo.
No vestiário, o técnico Cuca também exaltou a atuação do Fluminense:
- Faltou um gol para a gente ter uma campanha irretocável, exceto pelo primeiro jogo em Quito. Mas não dá para ter outro discurso, a não ser exaltar esse time do Fluminense, que é brioso e tem um futuro brilhante - declarou.
Confira como foi o jogo, lance a lance
A força de vontade demonstrada pelo Flu deixa a torcida tricolor ainda mais esperançosa de conseguir o objetivo mais importante deste fim de temporada. Depois de deixar a zona de rebaixamento do Campeonato Brasileiro após 27 rodadas, basta ao Fluminense empatar domingo contra o Coritiba, no Couto Pereira, para garantir sua permanência na Série A em 2010.
A demonstração de fé da torcida começou antes do jogo, fora do Maracanã, com os tricolores formando um corredor para receber o ônibus do Fluminense. Na arquibancada, mosaico e luzes em verde, grená e branco para incentivar a equipe carioca e impressonar o adversário. Para furar a esperada retranca da LDU, o técnico Cuca decidiu lançar Adeílson no lugar do zagueiro Cássio, adotando um esquema com três atacantes.
Fred perde a cabeça e é expulso no segundo tempo
Gum comemora após marcar o terceiro gol do Fluminense - Foto: Cezar Loureiro
Com a bola rolando, o time das Laranjeiras buscou o ataque desde o início. E, aos 13 minutos, saiu o primeiro gol: Diguinho bateu de esquerda, da entrada da área, e contou com um desvio na defesa para enganar o goleiro Domínguez. Dois minutos depois, Conca cruzou na medida mas Alan não conseguiu concluir na pequena área. Aos 18, a torcida tricolor voltou a vibrar, com a expulsão de De la Cruz após um forte carrinho em Diguinho no meio-campo.
A LDU mal passava do meio-campo. Mas o Fluminense encontrava dificuldade para chegar ao gol novamente. Bem marcado, Fred tinha poucas chances. Na melhor, aos 40, recebeu de Conca e bateu rasteiro no canto esquerdo de Domínguez, que fez ótima defesa. Mas a segunda oportunidade ele não desperdiçou. Após ótimo passe de Alan, Fred ficou livre na área e bateu no canto esquerdo: 2 a 0, aos 43 minutos.
- Vamos ser campeões, vamos ser campeões - bradava Fred no fim do primeiro tempo.
Para aproveitar a atmosfera da torcida, Cuca decidiu manter os jogadores no gramado durante todo o intervalo. E com o mesmo espírito guerreiro, o time continuou lutando na etapa final. Com apenas 20 segundos, Domínguez saiu mal e soltou a bola na área mas Adeílson não aproveitou. Logo depois, Larrea bateu na bola com a mão diante de Fred, na área, mas apesar da reclamação do atacante o árbitro Carlos Amarilla não marcou pênalti.
Aos três minutos, Adeílson errou um cruzamento e quase marcou. Mas de tanto errar o atacante acabou substituído aos 12 por Ruy, que logo em seu primeiro lance acertou a trave direita de Domínguez.
Quando o Fluminense já parecia conformado, saiu o terceiro gol, aos 26: Mariano cobrou escanteio da direita e Gum subiu mais que a zaga adversária para mandar a bola no canto direito de Domínguez. Faltava apenas um gol para levar a decisão para a prorrogação. Mas Fred acabou se exaltando numa reclamação, encostou a cabeça o árbitro e acabou expulso aos 30. Sete minutos depois, a LDU voltou a ficar com um jogador a menos, quando Campos também recebeu o vermelho. Mas havia pouco tempo para conseguir o quarto gol.
LDU consiguió el primer título para Ecuador en 49 años de competiciones a nivel equipos de Sud América. Y lo logró como los grandes de corazón pueden hacerlo: creyendo en ellos para superar a quienes los demás siempre los vio como invencibles. Con coraje, constancia y disciplina, los jugadores de LDU dejaron atrás a clubes de tradición, cuyos nombres son cátedra de fútbol: Fluminense, San Lorenzo, Atlas de Méjico.
Mucho tiene que ver en esta victoria el arquero Francisco Cevallos, a quien su ex equipo el Barcelona lo despidió por la puerta de servicio luego de entregar el jugador 10 años de su vida (tiempo que para un futbolista es más de la mitad de su existencia). Estaba lesionado y sobre la barrera de los 33 años, que muchos creyeron y hasta pedían su retiro. Otros apostaban que su paso por el Deportivo Azogues, un equipo sin color del fútbol ecuatoriano, era la señal de su ocaso. Pero he ahí su fuerza de voluntad para buscar una revancha con la vida, esa lucha, esa bronca interna por levantarse luego de topar fondo.
Surgió de las cenizas y de su mano, con tres penalties atajados, nada menos que ante las estrellas del club brasileño (Thiago Neves y Washington irán a los juegos olímpicos de Peking como jugadores titulares de la verde amarela)y otro más de Conga, nos llevó a la gloria del futbol, a los sueños que antes creíamos solo era permitido a la torcida brasileña apenas, a la hinchada argentina o uruguaya; la misma cima que alcanzó Andrés Gómez, cuando hace años lo ví alzar en París el preciado trofeo de Roland Garros, igual en Shangai, Roma, Barcelona, Indianápilis... Fueron tantas satisfacciones que brindó al país, sin contar sus títulos en dobles, finales y semifinales, donde, ante su verdugo de carrera Ivan Lendl, tuvo que conformarse muchas veces con ser segundo en el mundo. La misma gloria y alegría que vivimos al ver cruzar la meta a Jefferson Pérez en Atlanta en 1996, o a Rolando Vera, el mimado de la prensa blasileña (o minino de oro) al ganar la tradicional carrera San Silvestre por cuatro ocasiones.
Y ahora este triunfo, que nos lleva a saborear el presente y que seguro nos animará a seguir creyendo en nosotros, a recobrar energías en momentos como estos, cuando en nuestras selvas tropicales hay una nueva camada de dinosaurios, que creen que el mundo empieza y que acaba con ellos.
La victoria fue un proceso que tuvo su punto más alto el siglo pasado, cuando en 1990 el Barcelona de Guayaquil alcanzó la final y la perdió frente al Olimpia de Paraguay, y después en 1998 ante el Vasco da Gama. Nada se improvisó. Los grandes logros no son frutos del azar ni del experimento fugaz. LDU ganó el partido en el momento decisivo, fue mejor equipo que el Fluminense, porque llegó a casa de éste y le arrebató un título que -antes del partido- para muchos debió quedarse en el Maracaná, estadio donde jugó y consagró su mito o rey Pelé en los años 60. Ahora viene el campeonato mundial de interclubes en Japón, torneo en el que selló su participación nada menos que el Manchester United, junto al resto de campeones de las seis regiones del mundo. Hasta entonces, soñemos, pero con los ojos despiertos, que muchos -en medio de la euforia- tomarán esta victoria como trofeo propio y lo utilizarán para sus fines.
Donde hay estabilidad política, florece la economía. Una serie de cinco artículos traducidos al español, que nos hará ver la situación real de nuestro país en el mundo.