Sonntag, 20. Mai 2007

ALQUIMIA, de Pedro Herrera en New York.

Por Rafael Marcelo Arteaga



Afiche que se exibe en las calles newyorkinas
Aquí están los cuadros, en las bodegas de embarque, listas para viajar, como un secreto a develarse el próximo 26 de mayo, en el The Armony Hall. Luego el 30 de mayo en el Stone Henge Village, y desde el 2 hasta el diez de junio en el Consulado Ecuatoriano en New York.

La obra en sí, cualquiera sea su expresión, es un sueño compartido por nosotros, es descubrir las huellas por la tarde de nuestros pasos en la húmeda arena y volver a caminar hoy, cuando se discute de mercados financieros y no sobre principios ideológicos. Se habla de territorios, de materias primas, de marketing. Ideas religiosas y populistas permiten la aparición de nuevos caudillos y gobiernos con pretensiones mesiánicas; son tiempos de oscuridad intelectual, de calentamiento global, de hambruna, pese a que los métodos de producción son más efectivos que hace 30 años.

Nos hemos acostumbrado a espectar el dolor ajeno, la injusticia, sin sentir remordimiento alguno. No sólo en el sur está el hambre, o la insatisfacción en el norte: está en nuestros corazones. Se ha vuelto usual cultivar malas noticias, presagios y no sembramos una semilla para cosechar la esperanza; vivimos el efímero presente, el instante y sus innumerables opciones; nada interesa más allá de nuestras narices: es hoy y no otro día. Es el espacio del ego, del culto a la persona, del brillo y las luces ante las cámaras: ser segundo es sinónimo de fracaso. La luz del primero es suficiente para iluminar nuestros torpes pensamientos; los demás puestos opacan.
Afiche de . 8m.x5m.en las afueras del Armony Hall.
La creación es lo único que nos salva de nuestra miseria interior, el espíritu de la pasión agitándose en los libros, en un cuadro anónimo, en una escultura sin manos o sin rostro; es el olvido.

Las obras de Pedro Herrera tratan justamente de retratar este mundo, no de rescatarlo, y de darle movimiento en el espacio. Son una radiografía de nuestra indigencia, grandeza u opulencia para proyectarlas al futuro. No hay espacio en ellas para los colores tenues, aquí todo es sensualismo, voluptuosidad, un torrente de imágenes que van como un río bajo la lluvia arrastrando cuanto halla a su paso: es el conflicto diario del artista por salir de ese mundo de monotonía, complicidad y obediencia.
Titel: Lilas. Size 150cm.x110cm.
No inventa códigos, se sirve del lenguaje conocido para encontrar el suyo. Incorpora en sus trabajos todas las formas de creación posibles: el trazo a mano, el óleo, la fotografía, la sobre posición de imágenes, la abstracción, manejadas por un illo tempore, cualquiera sea su estado: pasado, presente o el que está por consumirse.

Entrar allí es descubrir nuestros sueños e iniciar el suicidio. Son frutos de esta nueva generación planetaria, globalizada, con su forma original de decir que en el sur también estamos vivos. ¿Quién, sino el tiempo, puede determinar la validez de una propuesta, o apreciar en su magnitud la genialidad de una obra? Hoy nos alimenta la satisfacción de saber que Pedro Herrera expone sus obras en New York.

Donnerstag, 17. Mai 2007

BLASFEMIAS EN TIEMPOS DE CRISIS

3


... y ahora qué escribo!
– Bébete un trago, poeta – Me corta de pronto la inspiración mi camarada, al tiempo que palmotea mi cabeza, como si yo fuera su perro fiel. – Oye – le aclaro al instante, – yo pago los brindis, así que compórtate. Yo no soy poeta, soy un amante de la buena literatura, y lo bueno no siempre está en las librerías. Las mujeres más hermosas no están en la pantalla o en la pasarela. Éstas son cuerdas de trapecista, llenas de maquillajes y cirugías para suavizar a los ojos la visión de sus carnes secas; anémicas, con piernitas largas e infinitamente tristes; pero famosas, eso sí (aunque pocas). Asoman bien gracias a la magia de la cámara, a la habilidad del fotógrafo; mas cuando se las encuentra en las calles me dan una pena... Están en todas partes, en la televisión, en el cine, en los comerciales. Son los sueños húmedos de muchos hombres, pero no míos.

Cuantas veces nos hemos encontrado en la parada del bus con unos mujerones. Ah, cómo hemos perdido la cordura al estar frente a ellas, y peor si debemos viajar juntos – apretaditos en el trolebús – a la hora pico. Nos hemos dicho en silencio: yo me hago cargo de ella, de su hijo y por último hasta de su marido con tal de vivir la magia de una noche en sus brazos y luego ser aniquilados, como esos zánganos del enjambre que deben ofrendar sus vidas a la abeja reina a cambio del placer.

Así es también la literatura. No siempre son buenos los libros que reposan tras los cristales de un almacén. A muchos de ellos ya se les extrajo su veneno, como a las serpientes que se las suelta al escenario para diversión y susto del público en el circo: bellas y misteriosas, pero sin peligro alguno. Muchos autores allí ya fueron etiquetados, domesticados antes de entrar a la carrera de la fama, igual que a los tigres, a los osos en la jaula: conformes apenas con la carroña que reciben cada mañana y con los pedazos de frutas que allí arrojan los curiosos. Su fiereza, su ponzoña ya fue absorbida y te la entregan en pequeñas dosis para que no mueras intoxicado. ¡Imagina si te dan el viagra en su composición original: fecundarías un establo entero y aún así no estarías satisfecho!

Deja de fruncir la cara cada vez que escuchas los versos de un poeta joven. Es tu cerebro el que está en orden, no el mundo de los demás, de los que gritan – y son millones – en contra de esa manía de aceptar siempre cuando te dicen ponte así, salta, dos más dos son cuatro. Las matemáticas no fallan, la frialdad de los números; pero ello es justo lo que nos diferencia de tal ciencia: el margen de error es lo que nos hace humanos. Además, yo perdí dos años del colegio en mate, y hasta aquí no necesité ser un genio de los números para descubrir a mis autores preferidos, celebrar los libros de los nuevos y soportar en una noche de bohemia a mis incondicionales amigos, con sus aburridos diálogos sobre literatura y política.

Sonntag, 13. Mai 2007

UN PLAGIO DESDE LIMA

La siguiente es una traducción mía tomada del blog: englishcaffe.
Un gorila entró a un bar y pidió un wisky. El barman pensó que no era usual ver a tal especimen ordenar una bebida y suponiendo que éste y la situación misma era estúpida, pensó divertirse: sirvió al gorila el wisky, al tiempo que dijo: son cincuenta dólares. El Animal sacó de su billetera la cantidad requerida y pagó. El bartman comenzó a volar. El gorila alzó su vaso e inmediatamente pidió otro. El barman cobró otros cincuenta dólares. Y mientras el animal disfrutaba de su wisky, el tipo del bar quiso saber qué mismo hacía un gorila en su local. Así que rompió el hielo y comenzó a hablar.
- Vaya, dijo, el barman, no siempre vienen gorilas aquí.
- No me sorprende, replicó de inmediato el gorila, con tales precios por un simple wisky!
A gorilla went into a bar and ordered a whisky. The barman thought it was unusual to see a gorilla in a bar drinking whisky and, thinking that gorillas must be stupid, he thought he could take an advantage of the situation and overcharge him. He served the gorilla the whisky and said: That’ll be fifty dollars please. The gorilla immediately took out his wallet and paid the barman, who was very happy. The gorilla drank his whisky quietly and then ordered another. The barman served him and charged another fifty dollars. As the gorilla was drinking his whisky, the barman got curious and decided to find out why the gorilla was in the bar. So, to strike up a conversation, he said: “It is funny, we don’t get many gorillas in here. I’m not surprised with the price of your whisky”, the gorilla replied.

Donnerstag, 10. Mai 2007

DOS AUTORES: ALEXIS CUSME Y FERNANDO ESCOBAR

2


– No te vuelvas retórico – Insistió mi colega de farra aquella tarde. – ¡Qué con estos noveles autores, por darles alguna denominación, qué mismo escriben!

– Viejo – contraataco de inmediato – no me castigues con esas preguntas. Mi vida es complicada como para ocuparme también de tus penas, y déjame más bien alzar este vaso de vino a la salud de sus autores. Qué hablo, vino no: déjame beber ese fuerte de caña que se pide cuando estamos chiros, tal esos brindis de la calle, “los mexicanos”; el aguardientito 120 grados puro alcohol y que para suavizarlo se le añade el jugo de caña: ese cóctel mortífero del que sólo los fuertes de espíritu salen bien librados.

– ¡Dónde está la belleza de la poesía! – Me grita en medio de la taberna. Por fortuna hay mucha gente allí, con otras y más importantes conversaciones; así que nuestras palabras pasan inadvertidas entre la multitud.

– ¿Poesía, quién es esa vieja con nombre de gallina trasnochada? Si es igual a Rudy Rodríguez, o a mi musa de la tecnocumbia, la escultural hechicera; oye, entonces si que está buena.

Yo no espero nada de la ella. ¿Qué esperas tú? Ya basta de sensiblerías de colegio, de ramilletes con flores en tiempos de crisis. Ya tuvimos suficiente con Neruda y ese taller de aprendices que dieron y dan aún la vuelta al mundo, con delicadas y corteses frases de amor que adornan las hojas del papel fino con el que están hechos sus libros. Stop con Lora, con el burrito de Juan Ramón Jiménez, digo con su Platero y yo. No más infamias calumniosas como las que escriben, y se atreven a seguir publicando, nuestros autores de los 40 y 50, junto a algunos vástagos de hoy nacidos bajo sus sombras. Ya es hora de que llegue la inquisición al librero de la esquina, o a tu biblioteca y, luego de un breve sumario, sin derecho a hablar, sean echados tus libros al fuego; detrás tus calzoncillos.

Viva la blasfemia, la maldición de los poetas jóvenes. Celebro la osadía de publicar sus versos y de amargar nuestra cuadratura mental, al creer que sólo cuanto nosotros hemos escrito es sumamente bueno y recomendable para las demás generaciones. Ah, suficiente veneno han bebido ellos de nuestras manos, los hemos intoxicado hasta el punto de patearnos los traseros cuando nos ven en las calles; pero he aquí que la fuerza de la vida es más fuerte que nuestras palabras y allí están ellos, vomitando el condumio de nuestras largas y aburridas tertulias literarias. Déjalos vaciar – primero – sus vejigas, que escupan esas toxinas, ese vinagre que tanto nos esmerábamos por brindarles en cada nueva publicación. Luego vendrán sus obras, e irán encontrando poco a poco sus voces, lo mismo que un río busca su camino hasta llegar al mar.


Entonces leo en voz alta los versos de Alexis Cusme:
No ofendamos al encuentro de nuestras carnes
con glotonería lírica y estéril.

Ha cesado la etapa del cortejo¿por qué prolongar la falsedad?
Seamos primitivos.


Que lo anormal nos recorrasin pudorosos remordimientos.

*
***

Entre poetas surge tu nombre violentado.
No pretendo defender la irrealidad que me presentan,
la multiplicidad de tus desformas
divagando entre sus voces.

Una poesía tergiversada desplazada sin razón,
arremetida entre saliva y una verborrea contaminante.
Recurrir a ti es un lugar común,pero ellos lo ignoran.
*
***
¿Cómo extraer de Miller lo asexual,
lo en cada alba de Bukowski,
la sangre sin manchar entre las páginasde Mailer y Capote,
la cusilería subterránea de Fonseca?
¿Cómo enfrentar al ritmo ronroneante entre mis dedos?
¿Cómo degollar la luz impactada sobre mi iris?
Highsmith recoge gatos sin hogar,
enfrenta a sensibleros por amor a nadie
asesina luego crea, aborta para regresar al ciclo masoquista.
Y tú desde la descodifícación,
qué tramas además de la palabra?

to be continued...

Samstag, 5. Mai 2007

BLASFEMIAS EN TIEMPOS DE CRISIS

Dos poetas: Alexis Cusme y Fernando Escobar

Por Rafael M. Arteaga
1

would you like one more time, baby?

¿Cuál es el nivel de creación en los jóvenes autores de hoy? – Me pregunta el sabio profesor de literatura, mi camarada, mi amigo, como dijo Baudelaire al terminar su primer poema de ese cóctel de cianuro que descubrí y lo bebí a grandes sorbos durante mi primera juventud, como es el libro Las Flores del Mal0.. Bastó un trago para que mi espíritu, más que mi cuerpo, reaccionara, se ponga a temblar con la primera dosis, se revuelque y se agite en el suelo hasta llegar al orgasmo. Era un avión – lo recuerdo bien – piloteado por un poeta que alguna vez fue ángel echado a patadas del paraíso, junto a dos copilotos ciegos, que se guiaban por el movimiento de la luz apenas: Pink Floy y Alan Parson, cruzando unidos – yo dentro de la nave – una zona de turbulencia que no detectaron a tiempo lo radares.

Y desde entonces no he parado con el vicio. Siempre vuelvo a mis primeros libros, no esos que adornan con flores y dedicatorias las estanterías de las grandes librerías, sino aquellos que me descubrieron el mundo en su puerca miseria, en sus huecos por donde supura la vida, en sus cicatrices y sus sarnas donde desovan las moscas y nacen bellas historias de amor, pactos con sangre de rebeliones, de alzamientos y migraciones; infaltables en una tienda de libros usados, junto a las recetas para bajar el colesterol, a revistas y periódicos descoloridos, como un boxeador viejo que ha perdido la habilidad de sus piernas, mas no la dinamita de sus puños en pleno rostro: La Divina Comedia, el libro del Mío Cid; Palabras, de Jacques Prevert, El Génesis y el Apocalipsis, Hojas de Hierba, Exil, de Saint John Perse... Y junto a ellos, el libro del vino: El Rubaiyat, cuyo autor, ese tierno borrachín, una noche de bohemia me enseñó los callejones de la 24; el barrio donde choros, meretrices y poetas velábamos a un feto de ocho meses tirado en el basurero, lo mismo que un libro, cuyo autor prefirió interrumpir el embarazo antes que traer al mundo monstruo prematuro que no lograría sobrevivir ni en incubadora.
Y he aquí que abro el libro, cuyo título me fascina: Los ganadores y yo:


Siempre te dicen
que eres como ellos
y que tú también puedes.
Yo les dejo el mundo,
las grandes luchas
y los grandes amores,
tengo los ojos en llamas
y un árbol favorito para mear
que es lo mejor de todo.

Bífida
Yo todo lo voy diciendo
para matar la muerte en ella.
Macedonio Fernández
Cuando te olía respirarme
aterraban telarañas de fuego;
tu sonreías bífidamente
parecías escapada de mis lunas.
Era como despertar envuelto
en claridad
fue perder la piel.

Chasma ghes
La sombra de una bala
puede ser tan seductora,
y Dios una pastillita azul.

Entonces manoseo el vacío
porque la niebla no está en el aire
está en las máscaras que nos miran.

A veces la noche
es tan largaque hay que irse lejos.

Beatitud

Todos me dicen
Abismo
no saben
que soy Dios ebrio
en el desierto
fumando flores santas
hasta el amanecer.

to be continued...


Mittwoch, 18. April 2007

AMAZING 3D ON THE MAIN NEW YORK’S AVENUE

By Rafael Arteaga

Julian Beever is an English artist who's famous for his art on the pavement of England, France, Germany, USA, Australia and Belgium .......... Beever gives to his drawings an amazing 3D illusion.

Julian Beever es un artista británico dedicado a dibujar con tiza. Ha creado dibujos de tiza en 3D sobre el pavimento utilizando un método llamado anamorfosis; cuya trazos provocan una ilusión óptica que desafía las leyes de la perspectiva.

Beever paints also murals and big teachers' of the art replicas. Some big companies usually hire him to create their murals. Sometimes he works also in the publicity and marketing.

The visual game that his images propose has been confused by many people ace product of to photographic edition.



Which is the real guy & which beer is real?


People plow actually avoiding walking in the hole



Spiderman to the rescue


Girl on a beach mat.

World's Biggest Fly-Spray


Politicians Meeting Their End, taken from a wrong angle:Remember, both his feet in reality are flat on the pavement

Batman and Robin to the rescue (SO COOL) for this drawing of a Rescue was to be viewed using an inverting mirror






Make Poverty History

Samstag, 24. März 2007

NUEVAS VOCES DE LA POESIA

Hace veinte años, cuando Miguel Donoso Pareja coordinó el primer taller de literatura en las tierras fangosas y estériles de nuestra aldea, se desató el huracán, todavía lo recuerdo, entre los "famosos" escritores "con cancha", y los que emergían -como alternativa ante al fracaso de sus antecesores en la creación de una literatura original y por tanto universal- para hacer escuchar también sus propuestas; tomando en cuenta que no todo lo que se publica o está dentro de lo "reconocido" era la voz oficial de una genración, sino también aquellos "aprendices de la palabra" -como definió Miguel a sus alumnos de entonces, los que estaban tramando, conjurando y no tenían un "nombre o membrete" sino que simplemente eran los (a) nuevos (a) "operarios" (a) que un día con sus obras esperaban recibir el calificativo de escritores; aunque luego tengan que huir, como el creador de aquella delicada e ingenua criatura llamada Frankestein, cuyos pedazos en descomposición pertenecían a varios cuerpos; mas esa misma maza de carne maloliente y supurado aún por las costuras cosidas al apuro por un aprendiz de médico que nunca se de dio cuenta que en realidad era un dios- tuvo la osadía de pedirle cuentas a su creador.

"El creador no sabe los mounstros que engendra: da forma a las líneas que se agitan en sus sueños y luego entrega la obra, antes que ésta le exiga quitarse la vida", dijo Sam Eou antes de inclinarse a tomar suelo una moneda que su rey había echado con anticipación al piso para ver con qué clase de sabandija entraba a su palacio.

Aquí presentamos a tres jóvenes voces pertenecientes al taller de literatura de la CCE, coordinado por Diego Velasco. "El tiempo no tiene memoria", escribió Liu Peng, y destruyó sus escritos. Es lebe die neuen Stimmen.

JOHANA LÓPEZ *


LURE EN ĀGRA
κρυπτς

Del 0 (cero) al cero
¡Por favor, la última tentación…!


Había consentido quimeras…
dejar de comer cebollas,
papas,
hormigas,
porque según el taita
[1]
bajo la tierra vivía el supay…

¿Cómo alcanzar tu origami…?
si cuando yo pedí agua
me dieron ajenjo…

Acaso, ¿conocerte sería parte
de romper mi inopia,
mi poca iniciación hermética…
…paralela educación
de caballos y duendes,
mientras dormitada en los pistilos
junto a las 9 hadas de Andersen?

Henri Bergson y Emile Cioran
mi sombra…
ellos la sacarían de la cenosis silvícola,
de la encementada objetivación de las almas
(por si quisieras, algo, de mí saber)

¿Estás…?
quiero que estés,
en esta sacralidad momentánea,
“Tratado espiritual de los soberanos misterios…”
[2]
mi nombre
en la mano creadora de “Heidi…”

De ti,
5 ósculos para mÍ,
con tu aliento de spicata,
con el mismo aire
que alimentas tu 2da. intuición,
y me tienta perfil arriba,
la prudencia de tu misterio
Pseudocultista para mí,
¿Y yo…? Tana perdida
en esta tercerización identitaria.

8 veces para auscultar-me
-“La metamorfosis de Dafne”-
[3]

¿Concentración?
6 vagalidades surrealistas…
como en “Los cantos de Maldoror”;
[4]
padezco sordera, a conveniencia…
sólo escucho
las psiquis trasnochadas,
¡¡hambrientas!!
de quien come vulgos y proletarios
o tal vez son ellos
que fingiendo ser, sus 9 verdugos,
se agitan en mis fantasmas,
para mirarme
y olerme…
(por si quisieras, algo, de mí saber)

En la suavidad de tu voz,
de tu refinado conocimiento,
me he disipado a 0 (cero)
en letargo profundo,
sin que pueda decirte
nada nuevo,
en tu barba para perderme
liada sensación
que jubilea el viento…
te comparto mi vehemencia interior
para abrirme al 7mo. día
de Aquel que descansa…

Aunque ni Hou Tu ni la diosa Gaya lo hayan dicho…

[2] de Fray Juan de los Ángeles [3] de Oviedo [4] del Conde de LautréamontLos

*Quito, 1980. Es arquitecta por la Universidad Central. Prepara un cuaderno de poesía y una investigación sobre poetas suicidas del Ecuador, para la colección Luz Lateral.

SONIA CRUZ


Los Gatos
Graciosamente bailan, sutil exquisitez
deleite de la luz y de las sombras su néctar,
sueñan en los jardines de almibarada nuez,
solitarias estrellas de luces eléctricas.

Pupilas de jazmines, ámbar y terciopelo,
colores de fuego, velos de luna carmín;
riachuelos dorados, constelación del cielo
fugitivas claroscuras melenas sin fin.

Mágica estirpe, dueños del reino del silencio;
místicos seres, vaporosas nubes, sosiego,
bálsamos de paz brotan de su lírica voz,

frasquitos de aromas dulces y polen de Pafos;
rasgan los soles y crean mantos de dulzor,
presuntuosos caballitos de un mar seductor.

Preludio
Las flores se deleitan en su cáliz de vapor y ensueño.
Huyen los tréboles de las horas.
El sol se adormece…

Se embriaga el ambiente de pálidos néctares y aromas frutales.
Frescura salvaje asciende en perfumes:
semillas de fuego,
vertientes de oro, miel y polen.

Danza el prado con los últimos rayos,
principados de nubes, exóticas artes.

Derrama el tiempo su copa inmortal en un ocre manto;
ardientes las lágrimas del solitario astro…

La herida metálica se abre a lo lejos,
plateadas manos y cabellos.
Insondable ternura. Blandísimo seno.

Estrella


Absoluta pradera de seductores colores y sensuales
esferas.
Cofradía de mieses pardas. Caricias fugitivas.

Perfumes silvestres dormitan en la suave vertiente,
flores extrañas, sedas de plata e hilos dorados
tejen su melancolía desde el cielo.

Azafrán ardiente;
cristalina esfera de un frágil lienzo.

Otoño enfermo…

Circense
El fuego retuerce los cóncavos
los convexos: rasga toda piel
toda huella…
Ángel sinuoso, torrente implacable, fulgor de paz.
Amadísima fuente de sentimientos ácidos.

Joker demente,
as de crudeza,
última espiga.
Noche hueca
implosiones estériles
caída…

Ardid asesino.
Placer que revienta en tormentas de diminutos dorados
-a solas-

Sutil carnicería humana…

¡Beso en la frente
y daga en el cuello!



*Licenciada en literatura y castellano. Desarrolla un estudio entre sicodelia y literatura en Ecuador.


María Fernanda Vinueza*

¡Hoy parí un corazón!.
Hace un siglo que lo gestaba.
Esperma en el pecho. ¡Herir no! -Solo comer y besar-.

LOLITA el género. - Astro cubierto de barro-.
MUJER el nombre. - Lodo sangrando-.

¡Me engañaron!.

Voy a sacarles los ojos.- ¡Creí que nací de un costado!-.


¿Confirmar mi sexo?
Soy el nombre que ha muerto.
Soy esencia hiriendo pupilas.

Soy un átomo vibrando que TE AMA
Desde la húmeda tierra del patio de tu casa.

II
¡ Oigo el canto de los muertos¡
Provocando saltar sobre mariposas.
Se siente viniendo desde los pies de Adán
Mojando los templos
Con la luna ardiendo.

¡Colapso de luz!.

¡ Oigo el canto de los muertos¡
Su voz alumbra estrellas rojas.
Se extiende a través del útero
Como en el principio,
Amenazando con salir corriendo del paraíso
Que será de la preñez prematura de Eva?.


¡Oigo el canto de los muertos!
Atrapando mares rojos –nuevamente el rojo-
Echando al hoyo negro los vértices
Y coronado sobre las montañas
La ruta cíclica del ajedrez. - Morir, nacer, morir, nacer, morir...-


III


Mordiendo los pezones del amor
Me deshago en policromías;
Que escupen el eco de voces que ríen
Y a veces desdoblan los ríos.

Sophia,
¿Quién soy?- Callas-.

Sophia,
Recortándome.
Diluida soy nada. ISIS
Aún en tu humedad.

Prefiero cantar
Y salir a buscar a Dios en ventanas estrechas.

¿Invisible?
¿En el mundo de los vivos?.


Frente al abismo: ¡Me reconozco!. ¡Soy!.
Sol y luna equilibrando el tiempo.



IV
Aquellos –que han muerto
Aquellos -de manos líticas y pies de hilo
Aquellos -que esconden el sol entre sus ingles

Aquellos limpian los labios de la luna con antojo
y me provocan abrir las piernas...


III

¿Dónde están los orificios de mi sombra?

¿Soy, la que respira en tu oído?

IV

Una vez el alba
la serpiente anunció
el Apocalipsis de Fernando
– abrázame-
Que el tiempo del hombre casi empieza
La última vez...
El ocaso. – Bosque y luna mojada. Partir, no...


Que no toco,
Que se tarda,
Que se estira y esculpe esferas sobre el vientre de GAIA.


* María Fernanda Vinueza. Riobamba 1983. Estudiante de Medicina en la Universidad Central del Ecuador. Integra los Talleres Literarios de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Integra además el Taller Literario Babel de Quito.

Dienstag, 16. Januar 2007

LA CAPILLA DEL HOMBRE ( O DEL EGO)*


Enviado por Rómulo Cuello Segura

"DESDE MARZO pasado circula un comunicado, firmado por 23 destacadas personalidades, entre las están la señora Betty de Wappenstein, pintores como Guillermo Muriel, Oswaldo Moreno y Sócrates Ulloa, arquitectos como Luis Oleas, Rolando Moya y otros, que en lo sustancial viene a decir lo siguiente:

Lo llamativo es que los dueños de la Capilla han pedido contribuciones estatales y lo más curioso es que sus gestiones les han dado frutos. Dicho directamente, la Fundación Guayasamín ha conseguido dinero de los gobiernos de Durán-Ballén, Alarcón, Mahuad y Noboa. 2

Esos fondos del Estado -cuyos montos desconocemos- por primera vez en la historia nacional han sido obsequiados a un grupo familiar, sin beneficio de inventario. Existe además el agravante de que la tantas veces repetida declaración de Guayasamín y sus familiares, referida a que las grandes series de sus cuadros y colecciones serían entregadas al pueblo ecuatoriano nunca se concretó, pues las obras no han sido donadas a ningún órgano estatal ni popular sino a la Fundación Guayasamín, es decir que ¡se han donado las obras ellos mismos para ellos mismos!

Por otro lado, durante el proceso de construcción “se descubrió” un cementerio arqueológico, estratégicamente ubicado al otro lado de una calle que servía a los vecinos del lugar, y la Fundación obtuvo entonces la aprobación municipal para apropiarse de la calle y expandir el complejo cultural. La falsificación que se pretendió hacer del patrimonio del país quedó corroborada por la oportuna “renuncia” de funcionarios del Instituto de Patrimonio Cultural.

Desde luego, no nos oponemos a que el Estado apoye las actividades culturales. Todo lo contrario. Pero somos concientes de que ese apoyo debe tener sus canales adecuados, sus formas regulares y, sobre todo, debe estar apegado a la ética y a las leyes. 3 ¿Es que las contribuciones del Estado para la Capilla del Hombre no han sido irregulares? ¿Es que este precedente no podría provocar una absurda situación en la que los descendientes de otros importantes exponentes de la plástica nacional, constituyéndose en fundaciones, solicitaran donaciones de millones de dólares para edificar museos estrictamente privados?. Y, desde un punto de vista ético, esas contribuciones millonarias dadas por el Estado al grupo Guayasamín Monteverde ¿no están en función del lucro de una familia? Si bien la Fundación Guayasamín, como las demás, está exonerada del pago de impuestos, 4 ¿se ha hecho alguna vez una fiscalización de los recursos que maneja? ¿No, estamos frente a otro caso de corrupción?

LO HONESTO Y VIABLE, EN NUESTRA OPINIÓN, ES QUE LOS PROPIETARIOS DEL COMPLEJO CULTURAL CAPILLA DEL HOMBRE COMPLEJO TURÍSTICO AL QUE LA TOTALIDAD DE LOS VISITANTES EXTRANJEROS Y LOS ECUATORIANOS DEBEN PAGAR PARA ENTRAR, EN GESTO DE DECENCIA RESTITUYAN AL ESTADO TODOS LOS FONDOS QUE HAN RECIBIDO (CON LA PRESENTACIÓN PÚBLICA DE LAS CUENTAS CLARAS Y EL PAGO DE LOS INTERESES DE LEY, COMO ES OBVIO). SI DEVOLVIERAN ESAS SUMAS DE DINERO EL ESTADO PODRIA, POR EJEMPLO, ENTREGARLAS AL HOSPITAL DE NIÑOS DE QUITO.

Por su parte el Estado debería, por fin, adoptar verdaderas políticas culturales, realistas, no discriminatorias, eficientes, trascendentes, antagónicas con la corrupción y la politiquería". 5


rocio2O@interactive.net.ec Diario LA HORA Julio/24/2003


1.-
El mensaje circuló por los medios escritos del país.

2.- Estuvieron también detrás del coronel, y con aportes del gobierno de Palacio se inauguró dicha obra en el 2006, con tanta solemnidad y pompa, pero sólo entre miembros de su círculo: embajadores, autoridades de gobierno, la gente autodenominada de avanzada.…mas los verdaderos dueños del dinero con el que se logró pagar la construcción para que hoy sea otro elefante blanco en la ciudad, la gente común, ellos estuvieron de meseros y bartmans en tal evento.

3.-No hay una ley o normativa que cumpla con tales requisitos, las contribuciones se realizan dependiendo de quién está en el poder y quién lo pide. Dentro de aquella lógica, no es lo mismo solicitar ayuda un pintor de la calle que un hijo o hija del artista fallecido en 1999, cuya influencia está bien enraizada en el poder estatal. Muchos políticos creen que la fundación es una manifestación cultural trascendente y la apoyan, ignorando por completo a otros actores. El museo es el cementerio de un artista, y con las obras de Guayasamín ha sucedido aquello. No que sus obras hayan muerto: ellas representan un momento glorioso de la plástica ecuatoriana, pero de allí a seguir lucrando con su memoria y trabajos que él mismo las donó al país mucho antes de morir, hay una gran distancia: ello es inmoralidad, por decir lo menos.

4.- Un simple ejemplo: las mercaderías –cualquiera sea su género- pagan altos aranceles para su importación en el país; las fundaciones –en cambio- están exoneradas de ello: pueden traer lo que quieran bajo el pretexto de utilidad: cámaras de video (para seguridad), autos (para el trabajo), textiles (para cortinas, insumos, o cualquier otro argumento), sin pagar un centavo de impuestos al estado. Reciben también donaciones del exterior e incluso del país en especias: cuantas veces hemos bebido allí buen wisky, ron o vino importado. Las influencias que manejan los (a) herederos (a) va con personalidades de la política criolla y con el jet set internacional; no en vano cuando un mandatario extranjero visita Ecuador, es casi religión ir a la capilla del Hombre. Allí estuvieron Chávez, Lula da Silva, el príncipe Fernando…

5.- Los “dueños” de la fundación están hoy detrás de Correa, impulsando también la asamblea constituyente. Cachito Vera, esposo de una hija de Guayasamín y ex ministro de educación en tiempos de Mahuad, fue destituido acusado de sobre precio en una importación de materiales para las construcciones escolares, a través de una empresa de Trajano Andrade, hoy ministro de Industrias y Comercio. No está por demás decir que los techos en mención eran de asbesto, un material de uso prohibido en EE.UU. por ser el causante de graves enfermedades en la salud humana, como cáncer. Y Aquí no ha pasado nada.

Donnerstag, 7. Dezember 2006

MEMORIAS Y CENIZAS


En enero de 1996, la fundación James Joyce de Zúrich, por intermedio de Víctor Vallejo, que por esos días trabajaba en la biblioteca, invitó al escritor Raúl Pérez Torres a la lectura de sus textos y, luego, a un diálogo con el público. Yo, que por entonces aún estaba con mis pies en dos patrias (Indonesia y Suiza), llegué también de viaje y al enterarme de tan grata visita, decidí asistir al encuentro con Raúl, a quien debo mi exilio literario, mis malas noches con lecturas de libros que no logro descifrar aún sus códigos y mi debilidad por el vino.
Mientras llegaba la hora de la presentación, me puse a hojear los periódicos locales y al leer en ellos las noticias sobre el evento de la noche, me sucedió igual que años atrás, cuando los medios del mundo dedicaban sus espacios a las maratónicas jornadas del tenista Andrés Gómez sobre las canchas de arcilla, antes y después de humillar al boy de las Vegas, el también talentoso André Agassi. Tomaba asiento en el avión y empezaba a revisar los periódicos, en cualquier idioma, y aunque no entendiera el mandarín o el ruso, por ejemplo, ahí estaban las fotografías con el Zurdo de Oro alzando los trofeos en Shanghái, Roma, Barcelona, Dubái…Y mientras bebía mi campary con jugo de naranja para calmar los nervios del vuelo, pensaba en las maravillosas jugadas, sus saques, uno de los más poderosos de aquella época; los ases, temidos pos sus rivales, con los que liquidó muchos partidos. Fueron las noticias que yo más buscaba, las que me entusiasmaron durante años y tomé como ejemplo -la disciplina y constancia- cada día de mi vida en exilio.
Raúl Pérez llegó a suelo helvético con los mejores augurios literarios. Y los medios locales se ocuparon de ello. El Volkshaus (La Casa del Pueblo) fue su tribuna, el mismo lugar donde otros autores de la talla de Carlos Fuentes, Octavio Paz, García Márquez, dejaron sus huellas también en la memoria del público.
El escritor ecuatoriano era el punto luminoso aquella noche. La presentación fue solemne y breve, como sólo los habitantes de la región alemana saben hacerlo; igual el discurso de Raúl y la traducción simultánea. El ambiente era caluroso, aunque afuera del salón la nieve golpeaba con insistencia tras las ventanas. Una buena selección de vinos: merlot y cabernet saviñon llenaban las bandejas. Entonces llegó el momento esperado por el público, el encuentro personal con el autor; Raúl abandonó la mesa de presentación, bajó al salón y de inmediato fue rodeado por una multitud ansiosa por conocerle de cerca y de cruzar unas palabras con él.
Yo, mientras tanto, desde una esquina, con mi vaso de vino, escuchaba a los políticos, artistas, economistas y toda esa legión de seres extraños que abundan en tales eventos, dialogar sobre el realismo mágico de García Márquez, el PIB de Haití, el fracaso de la revolución sandinista, la crueldad con que actuaba el ejército salvadoreño contra los pueblos mayas, el nuevo libro de Isabel Allende, el buen fútbol por entonces de Colombia (Valderrama, las extravagancias de Higuita) y hasta la corrupción de la banca ecuatoriana. Esa noche se habló solo de Latinoamérica y la mayoría de asistentes chapuceaba unas cuantas palabras en español, si es que muchos no hablaban este idioma a la perfección.
Cuánta diferencia existe aquí, pensaba yo en esos momentos, con el público, la clase política e intelectual de nuestras tierras tropicales. ¿Cuándo fue la última vez que nuestro presidente leyó una novela? No importa su autor. ¿O los versos de un poeta –alguna vez- alteraron su agenda para hacer una pausa y meditar? ¿A qué función de teatro asistió el fin de semana, sino fue al estadio, durante el clásico del astillero, en época de campaña electoral? ¿Qué idioma nuevo está aprendiendo o perfecciona el que ya sabe? Cada pueblo tiene la clase política e intelectual que merece y, por tanto, que soporta.
La creme de le creme de los intelectuales y políticos rodearon al autor, como el alcalde Josef Eschman, un miembro del gobierno suizo, (allí no hay presidente de la nación, hay un consejo nacional conformado por siete personas que alternan cada año la presidencia). Pálidas madeimoselle, más vestidos y joyas que carnes, con sus copas y cigarrillos hablando de literatura. Luego vinieron las fotos, los autógrafos, las preguntas; algunos, inclusive, habían leído con anticipación, o por lo menos hojeado los textos y ahora lo confrontaban con el autor.
Pero lo que me impresionó estaba aún por llegar. Un hombre, blanco como una hoja sin escribir, con lentes gruesos, se acercó a Raúl, que en esos momentos estaba dedicado a firmar sus libros.
-“Disculpe”-, le interrumpió, -“soy el representante de la editorial Fisher Taschenbuch Verlag”. Y antes que él pudiera decir algo, añadió: -“Hace cuatro años publicamos una antología de la nueva narrativa latinoamericana y nos atrevimos a tomar en cuenta tres cuentos suyos –aunque sin su consentimiento”.
Raúl prestó atención al traductor, sin dejar de mirar al representante de la editorial. -“El caso es que nos gustaría aprovechar su presencia aquí para entregarle el cheque por los derechos de autor de la mencionada publicación”.
Fue una agradable sorpresa. Raúl recibió el cheque y, una vez concluido el evento, esa noche, en compañía de otros amigos, nos perdimos por los bares de Zúrich; el refinado y tradicional Café Odeon, para empezar, luego las oscuras catacumbas del Platz Spizt, hoy desaparecido por completo del mapa alcohólico, hasta el otro día.
¿Qué quedará de sus libros en la memoria de los demás? Eso lo dirá el tiempo, que es el único encargado de dar a las obras su verdadera dimensión. Las discusiones estériles sobre autores y trascendencia quedan justo donde empiezan: en palabras. Y luego nada.

Freitag, 1. Dezember 2006

EL MOVIMIENTO TZÁNTZICO


Por Alfonso Murriagui*
El 27 de agosto de 1962, firmado por Marco Muñoz, Alfonso Murriagui, Simón Corral, Teodoro Murillo, Euler Granda y Ulises Estrella, apareció el Primer Manifiesto Tzántzico, el mismo que no fue un exabrupto sino una constatación de la realidad cultural que vivía nuestro país a comienzos de los años 60; por eso en sus primeras líneas afirma: "Como llegando a los restos de un gran naufragio, llegamos a esto. Llegamos y vimos que, por el contrario, el barco recién se estaba construyendo y que la escoria que existía se debía tan solo a una falta de conciencia de los constructores. Llegamos y empezamos a pensar las razones por las que la Poesía se había desbandado, ya en femeninas divagaciones alrededor del amor, (que terminaban en pálidos barquitos de papel) ya en pilas de palabras insustanciales para llenar un suplemento dominical, ya en 'obritas' para obtener la sonrisa y el cocktail” del Presidente"

En efecto, como afirma Agustín Cueva en su libro “Entre la Ira y la Esperanza”, "los Tzántzicos aparecieron cuando en el Ecuador se había pasado de la literatura de la miseria a la miseria de la literatura y por eso su primera reacción fue la denuncia a los literatos y a la literatura, denuncia que, por supuesto, llevaba ya implícita la severa acusación social que luego formularían de manera directa."

Esa constatación del estado en que se encontraba el país en los campos del arte y la literatura, y las condiciones sociales en que se desenvolvía, conmovió a los jóvenes e irreverentes Tzántzicos e hizo que afirmaran:
"Estaba claro. - no somos extraños como para contentarnos con enunciar que Quito tiene un rosario de mendigos ni que Guayaquil afronta el más grave problema de vivienda de la América, no. Decidimos hacer algo, ¿Por qué? Quizá porque nunca hemos tenido un estudio con paredes revestidas de corcho para evadirnos de esa miseria circundante al arte por el arte; o quizá porque lo tuvimos y a pesar de todo algo nos gritaba, algo nos llamaba en forma urgente: ¿Un llanto, una esperanza de redención, un fusil? Quien sabe"; y añaden: "No decimos que encima de estos restos nos alzaremos
nosotros. No. Se alzará por primera vez una conciencia de pueblo, una conciencia nacida del vislumbrar magnífico del arte. (…)El mundo hay que transformarlo. Nuestro paso sobre la tierra no será inútil mientras amanezcamos al otro lado de la podredumbre, con verdadera decisión de ser hombres aquí y ahora”.
Las intenciones políticas y sociales de los Tzántzicos están claramente definidas desde sus primeras actividades: rechazan los cenáculos y los salones elegantes y van a las fábricas, a las universidades y colegios, a las agrupaciones de artistas y asociaciones de empleados. Su intención es llegar masivamente a los estratos populares, tanto que utilizan, por primera vez en Quito, la radiodifusión para hacer conocer sus planteamientos: por Radio Nacional del Ecuador difunden un programa denominado “Ojo del Pozo”, en el que, dos veces por semana, leen sus textos y sus poemas. Y es más, sus inquietudes derivan hacia la discusión de los problemas sociales, pues organizan y participan en debates importantes como la Mesa Redonda, realizados en Agosto de 1962, sobre el tema “Problemática y Relación del Artista con la Sociedad”, en la que participan destacados pintores nacionales: Oswaldo Viteri, Mario Muller, Jaime Andrade, Jaime Valencia, Hugo Cifuentes, Elisa Aliz y actúa como moderador elDr. Paul Engel; y el Debate realizado en septiembre del mismo año sobre “La Función de la Poesía y Responsabilidad del Poeta”, en la que el expositor fue Jorge Enrique Adoum y la discusión estuvo a cargo de Sergio Román, Manuel Zabala Ruiz, Ulises Estrella y Marco Muñoz.

La presencia de los Tzántzicos, como era de esperarse, despertó la furia de la burguesía y de sus recaderos; Agustín Cueva, en el libro "Entre la Ira y la Esperanza", lo reseña en los siguientes términos: "Ahora: odiado por los derechistas; detestado por los mini y microensayistas que le aplican la cobarde y sistemática represalia del silencio; ignorado por pontífices y periodistas 'sesudos' pero aplaudido en universidades, colegios, sindicatos, etc.; el tzantzismo, tierno e insolente, es, mal que pese a sus adversarios, la verdad de nuestra cultura (y el público así lo siente: los Tzántzicos son los únicos poetas capaces de tener lleno completo en cualquier local donde se presentan). Negación de toda retórica, es, a la vez, nuestra poesía y la imposibilidad actual de una absoluta poesía: es el germen y el fracaso de nuestra ternura; la dimensión exacta, auténtica, de un momento en que el artista toma conciencia del alcance social como de las limitaciones de la palabra. Por eso, entre el acto y el grito próximo al estallido, el tzantzismo se afirma como una forma de arte ceremonial y agresiva, destinada a vencer la capa de inercia, y la barrera opresiva- depresiva que le oponen los detentadores del poder socio-político".

Efectivamente, los Tzántzicos no fueron ni diletantes ni oportunistas, su actitud respondió a una clara militancia política, adoptada, responsablemente y con absoluta convicción, ya que tenían muy claros los problemas sociales, económicos y políticos por los que atravesaba el país, América y el Mundo. En el Ecuador gobernaba una dictadura militar de coroneles, que clausuró el Café 77 y que los tenía fichados como “comunistas peligrosos”. No debemos olvidar que los años sesenta fueron los años de la eclosión revolucionaria. La Revolución Cubana acababa de liberar a la Isla de la dictadura de Fulgencio Batista y rompía con el Imperio, que trataba de controlar una revolución que había estallado a noventa millas de sus dominios y que amenazaba con extenderse por toda América. La figura del Che Guevara era nuestro ejemplo y las lecturas y discusiones sobre los problemas de esa Revolución se habían vuelto cotidianas.

Ubicados dentro de una corriente ideológica y estética de izquierda, sostuvimos la necesidad de una asimilación sustancial del marxismo, así como la imprescindible asunción de una estética coherente, para lo cual penetramos en la textura del naturalismo, del realismo socialista, del surrealismo, del dadaismo y más corrientes renovadoras. El estudio crítico de Nietzche, el existencialismo sartreano, la teoría de la enajenación de André Gorz, la experiencia de la premonición de los cambios evidenciada por Frantz Fannon en la revolución argelina, etc., también nos fueron útiles. El nuestro fue un arte militante, consciente y claro de sus cometidos. Esto marca una gran diferencia con movimientos aparentemente similares, como el Nadaísmo colombiano. Trabajamos con espíritu de cuerpo, desplegada nuestra sensibilidad y creatividad vivimos, actuamos, sentimos, produjimos, polemizamos, argumentamos, removimos y potenciamos. Pasamos de la etapa de la denuncia a la protesta y de ella a la propuesta, al esto-bello que concebíamos, en una estética probablemente no plenamente resuelta, pero nuestra.

Los Tzántzicos fueron políticos, militantes revolucionarios, sino todos, la mayor parte de ellos; no hacen falta nombres, fechas, ni partidos. Ellos lo saben, algunos después renegaron, se convirtieron en empleados o asesores del sistema. Esa fue precisamente la causa para el rompimiento del tzantzismo: el aparecimiento de “nuevas corrientes” que impusieron su oportunismo derechizante, que, por cierto, no lo habían perdido nunca y que les ha servido para llegar a las más altas dignidades de la cultura nacional, que incluyen jugosas prebendas y prósperos negocios. Uno de los más importantes actos políticos que realizaron los Tzántzicos, fue la organización de la toma de la Casa de la Cultura, realizada en Agosto de 1966, con el propósito de expulsar a las autoridades nombradas por la dictadura militar. En esta acción, que se la denominó posteriormente “revolución cultural”, se demostró su capacidad de lucha y de organización y junto a la Asociación de Escritores Jóvenes del Ecuador, la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUE), la Confederación de Trabajadores del Ecuador (CTE) y la Federación de Trabajadores de Pichincha FTP) lograron cambiar, aunque momentáneamente, las condiciones en que se desenvolvía la institución rectora de la cultura nacional que, al poco tiempo, volvió a caer en manos del oportunismo, como se señala en el No. 9 de la Revista Pucuna, febrero de l968: “Las últimas actitudes de Benjamín Carrión y Oswaldo Guayasamín no solo han cuestionado la autonomía de la Casa de la Cultura sino que evidencia claramente el fracaso político definitivo de las viejas generaciones inspiradas en principios liberales. Junto a la posición de Asturias, embajador de un gobierno que asesina patriotas en las calles, a las vacilaciones claudicantes de Neruda, constituyen el último estertor, el derrumbamiento catastrófico de una manera de ver, pensar, sentir y actuar, el colapso de un modo de enfrentarse con la vida y la cultura”... “El intelectual no puede eludir una respuesta sobre la política nacional y mundial, tiene que hacer efectiva su actitud de integración popular, aún a costa de su tiempo, su tranquilidad, su vida. La condición de un escritor o artista tiene que evidenciarse en su capacidad de lucha contra el orden imperante”.

*Quito 1929. Miembro fundador del movimiento tzántzico. Fue durante muchos años periodista y profesor de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador. Durante 25 años, ha dedicado su vida a la defensa y difusión del Arte Popular. Actualmente sigue trabajando en poesía, narrativa y dramaturgia; es miembro del Comité de Redacción del Semanario Opción.

Donnerstag, 23. November 2006

LA POESIA DE AUGUSTO RODRÍGUEZ



“La mejor poesía se sigue escribiendo en los baños públicos” *

Por Diego Velasco Andrade
Universidad Católica de Lovaina, Bélgica

Entre la diversidad y variedad de nuevas voces y tonos en la joven poesía ecuatoriana, destacamos aquella de Augusto Rodríguez, con su registro parco, prosaico y minimalista, fulgurante.
Su Arte Poética es deliberada y conciente: zaherir con palabras comunes la idea del poeta “pequeño dios” o la fatuidad del poeta sermo nobilis que detesta al sermo vulgaris; destemplar el cuchillo de algún nuevo poeta decapitado; o sacar soberanamente la lengua, al monje y vate, instaurador de canónicos cánones, en secretos países y folletinescas comarcas.

“Me escondo en el corredor y sigo pensando que no hay nadie.
es inútil respirar
cuando tenemos la muerte tan cerca” 

Su prosaica expresión es premeditada, asumir el tono del peatón angustiado, tartamudo y vulnerable; tropezando entre excrementos de perro y literarios fetiches, que se atraganta diariamente de pastiches y echa a volar en el tumulto, aviones impresos de garabatos. Para Rodríguez, la esencial poesía, parece estar simplemente ahí, en lo intrascendente, en lo melifluo y banalmente cotidiano, no hay pues necesidad de poner a hervir esotéricas retortas y alambiques porque:
“Nada somos mas que un poco de sol
en los ojos
y aire movido por los labios”

Quizás Augusto Rodríguez quiere advertirnos, que si nos detenemos a mirar la poesía con los cristales del animal poetikus que todos llevamos dentro, ella se pasea desnuda ante nuestras narices y rebota juguetona en el fulbito de la calle, duerme descobijada frente al cajero automático o se la lleva cualquier día, sin pena ni gloria, el camión de la basura o aquel de la funeraria:
“Mi cuchillo tiembla en mi puño.
No hay nadie en la casa,
me escondo en el corredor
y sigo pensando
que no hay nadie”

Para Rodríguez la mejor poesía y, -advertimos que a veces la peor-, se estampa en las paredes del gran libro-ciudad; se puede aceptar como anónima, “chola” y descachalandrada; asume las voces del inventor de monadas y anda más “chira” y solitaria que la cola de un perro vagabundo, cargando a cuestas su impecable y sarnosa vacuidad.
“¿quién pudiera ser
todavía un niño que juega al balón
y no tuviera miedo
de envejecer o morir?”

Clandestina de sí misma, y sin posibilidad cierta de reconocerse en los ojos del poeta exquisito y cultivado, se asume con fiereza en el pellejo de algún poeta suicida y funámbulo, a quien nadie retratará en la crónica roja o, en la página cultural del pasado-mañana:
“Mi corazón estallará como piñata de fiesta
De lo que un día fui no queda nada
solo vómitos de transeúntes
la borrachera es la última victoria
en estos días
la mejor poesía se sigue escribiendo en los baños públicos”

* Fragmento y adaptación del ensayo: 2001, Odisea del poeta, Nuevas poéticas en la Literatura del Ecuador o, Contra el sermón del canon y de sus acólitos inquisidores, que K-Oz Editorial publicará próximamente

Dienstag, 21. November 2006

TRAS LAS HUELLAS DEL POETA VICENTE ROBALINO

Como todos los buenos o bien mueren o bien desaparecen sin dejar huellas tras suyo, nadie sabe dónde se halla hoy y a qué se dedica el “poeta de El ejido”, tal fue su código en el club de los poetas malditos -y hoy decapitados, de aquellos años en los que John Lennon y Aladino se daban un mano a mano en los oscuras rockolas de la 24, -para comenzar y terminábamos al otro día en los hornados de santa clara, als die welt noch in ordnung war, (cuando el mundo todavía estaba en orden), de acuerdo a las palabras de Rolf Wild.

Vicente Robalino (1962) perteneció al taller que coordinaba Miguel Donoso Pareja (1982-1984), publicó en colectivo aquel libro –que hoy sólo provoca nostalgia, llamado Posta Poética, en el que constan, Fernando Balseca, Fernando Itúrburo, Victor Romeo, Aníbal Farías y Francisco Torres. Hizo lo justo en el tiempo preciso y luego desapareció: que estas líneas sean un brindis por sus trabajos y su memoria.


COEXISTENCIA PACÍFICA

Si dejamos de lado pequeños resentimientos

pugnas entre la noche y el día

rencores almacenados

concluiremos fácilmente que en este planeta

como lo llamaría un escolástico:

insigne laberinto de contradicciones

todo lo resuelve la amistad.

Ya lo proclamaron en 1789:

igualdad libertad y fraternidad

los ejemplos son numerosos:

inquilino dueño de casa

campanas difuntos

dios alá

leningrado las vegas

banqueros estafas.

He allí nuevamente la buena amistad

sin lugar a dudas nos hallamos en un plano amistoso:

¿podría prestarme su esposa?

HISTORIA DE AMOR

Mi desconocimiento de las ciencias exactas

me impide establecer un cálculo

más o menos aproximado

más o menos confidencial

a tal punto que apenas me atrevo a echar

en el mar tormentoso de las conjeturas

una fecha: ¿14 de octubre?

Desde que la miré

mientras el otoño arrojaba

pétalos pájaros y cosas similares

ella intentaba adentrarse en mis dominios

no se quién la hizo pasar

pero allí estaba.

La luna dejó de latir

metió sus orejas en la madriguera

yo me armé de valor

y adelante:

“qué hermosa eres amada mía

son palomas tus ojos

vistos a través de un velo”

para poder describir su impetuoso cuerpo

el ritmo eufórico de sus caderas

la pendiente y curvas de sus territorios

requiero la elocuencia becqueriana

-confieso que la dicha me ahoga-

un CD de agustín lara

hace aflorar mis sentimientos

¡estoy perdido!

cómo decirle que lo nuestro ha comenzado

por ti cruzaré a nado el pacífico

seré voluntario en la tercera guerra mundial

prometo reconciliar las extremas derecha e izquierda.

-Escúchame un momento-, dijo malhumorada

-a mí no me convencen tus versos

pagas o llamo a la policía

todo estuvo escrito en el libro de la vida.

UN ERUDITO POEMA O PROBLEMA TOMADO DE LA VIDA REAL PALPABLE CON MIRAS A CONMOVER SENTIMIENTOS Y A HERIR IMAGINACIONES

Si alguna vez el acaso o el azar

te pone en contacto con esta página

calla para siempre su contenido

no se trata de una perogrullada

-aquellas que suelen escribir los nobel-listas-

sino la absoluta realidad.

Sucede que no saluda con nadie

escribe hasta en los troncos de los árboles

formula interrogantes

indago por la quinta pata del gato

perdida en los espejos de tus ojos

desde la rama más elevada anuncia:

“entrego mi primer manifiesto

no quiero hacer comentarios

solo que estoy en contra de tales escritos”

urge una consulta

médicos-brujos-sicólogos-adivinas

discuten se acaloran diagnostican

el caso es grave

adolece de encefalocardioensueñoenteritis.

Ha muerto

su teorema de Pitágoras

va hacia las constelaciones

se convertirá en el oso mayor

le obsequian un bouquet de olorosas flores

él se precipita sobre la prolongación de un beso

lo parte en dos

instala el siguiente letrero

se venden versos del siglo XX y principios del XXI

informes aquí

lo dicho ni una palabra a nadie

de cuanto has leído

es un secreto profesional.

LA DESOBEDIENTE SUSANA OTRA VEZ EN EL FOSO DE LOS LEONES

Era simpática, no se si hasta hoy

aunque pasaba de los treinta

el tiempo no se había preocupada de desmejorarla:

ágil complaciente

dispuesta a reconstruir las doce estaciones

en la cama y en pleno marzo

pero como las buenas se mueren o se van

ella decidió lo segundo

cierto día

no amaneciendo aún

cuando hablábamos del sol y de la luna

de música para el corazón

se presentó ante nosotros jehová

envuelto en una inmensa nube

abrió sus profundos ojos y dijo:

¿debajo de qué árbol estaban pecando?

de un corpulento guabo

¿no les he dicho repetidas ocasiones

que el domingo se hizo para descansar?

deberías estar en el templo

entonando himnos y alabanzas

piedad señor

no descargues sobre esta alma pecadora

tu justa furia

te prometo no ofenderte más

¡calla perversa!

llévenla otra vez al foso de los leones

los felinos al ver a la escultural susana

detuvieron la furia

la colmaron de atenciones

y uno de ellos le propuso matrimonio.

Jehová miraba lleno de envidia

el desarrollo de la luna de miel.

LA NOBLE UNIÓN

Esta que ves aquí de andar ligero

ojos vivaces tal vez como la nieve

desenvuelta y tan dueña de sí misma

esta –digo- vio el alba por vez primera

el día vigésimo de la pascua florida

En un sobrio castillo de los Alpes.

Recibió el sacramento del bautizo

en la gran fiesta de navidad

apadrinárosla el conde-duque de Vadim

y la marquesita de Aviñón.

Muy pronto convirtióse en legítima heredera

Condesa Brigitte le llamaron

para hacerle la entrega del vasallaje de Tierrángida

protegida por nuestro rey Alfonso el Continuo

omnímoda propietaria de lo conquistable

en víspera de contraer terceras nupcias

con el joven príncipe de Astracán y Villahermosa

es de esperarse

que el altísimo derrame copiosas bendiciones

y la noble unión fragüe la felicidad

tantas veces buscada.

CIERTO TUFILLO PLEBEYO

Hoy es un día lluvioso para los que se ajetrean

tratando de cubrirse y lamentar que una gota más

podría causar un serio disgusto en el ánimo de nuestro rey

fue cuando los paladares de las campanas alborotaban

regando altisonancia en la durmiente ciudad.

Creímos que había llegado santa claus

pero la guillotina no estaba precisamente para afeitarse

quedando así cumplidos y sellados sus designios

¿tendría tiempo de arrepentirse?

¿y las caballerías?

quiero decir los dos bandos que cerca del huerto de los olivos

se disputaban el amor de Urganda la desconocida

mientras ella andamiaba en un alto pilar

especulaba acerca de la fugacidad de la vida

a propósito de una mentadas coplas

que las había escuchado en versión latina

realizadas por Milton -encargo de nuestra reina

Margaret (la Indolente.)

Escucha que distante arriba cierto tufillo plebeyo

baja hasta el salón de los cristales para tomar un oporto

-de pronto me doy cuenta que a puro galope cruzan la página-

y piensa que esto no es posible

según intuiciones vesperales

la jaqueca matutina no era propiedad de Esculapio

entonces Ficios esculpe A LA MEMORIA DE LA JAQUECA

DE NUESTRA SEÑORA

y perpetúa por primera vez un malestar de corte.

Ya hemos llorado lo suficiente y el muerto no se quiere ir

contratamos a un cochero pero la viuda es la más afectada

para ahuyentar el recuerdo han quemado la piel

de asno con aceite de bacalao

solo así parece estar todo en perfecta calma.

X

Las miradas de los ángeles caerán

sobre los cuerpos arrepentidos.

La oscuridad recostada en la tierra

seducirá a los justos.

Respetables pecadores

pernoctarán

en la memoria del verdugo.

XV

Nos ha quedado la noche

para que pesemos

la miseria de nuestros días

y envidiemos a los árboles

que viejos y deshabitados

aún sostienen el cielo.