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Mittwoch, 25. Juli 2012

CHARLES BUKOWSKI TRIBUTE (part III)



Spanish versión by Rafael M. Arteaga



murió de alcoholismo
envuelta con una sábana
en la mecedora  
de un barco  
a vapor.

sus libros
acerca de la temible soledad

sus libros
del amor sin amor
es todo lo que
resta de ella.

cuando el inquieto viajero
la descubrió

dio aviso al capitán

y su cuerpo fue llevado de inmediato
a otra parte del buque

como si fuera la continuación
de una novela
escrita por ella.

©2001 Linda Lee Bukowski
reprinted with permission of Black Sparrow Press 

Yo y Faulkner

es cierto que estás cansado de oírlo,
pero volver una y otra vez al mismo tema es
como si ellos trataran de purificar
lo que asoma tan extraordinario e importante;
es hecho por todos
pero cada cual es diferente en modo y forma
y cada cual debe asumir que lo que está antes de ellos
e intentar, intentar de nuevo porque es su modo
personal de decir su pequeño milagro
su golpe de suerte

hoy como ayer y como antes de apurar
mi vino tinto, escuchando esta sinfonía
antes de la sinfonía desde mi radio negro a la izquierda

algunas sinfonías me recuerdan a ciertas ciudades y habitaciones
me hacen ver que hay gente –muerta ahora- capaz
de transponer las tumbas

y trampas y jaulas y huesos y extremidades

gente que vivió con entusiasmo y locura
plenos de energía

yo estuve lleno de milagros en estrechas habitaciones de alquiler

 inclusive hoy - luego de décadas de oír -, aún soy capaz
de escuchar una obra nueva que es radiante, 
como un fresco centelleo del sol

hay un sinnúmero de pequeñas 
y crecientes sorpresas
en el firmamento humano.

la música tiene una extensa e infinita marea de irreverente
expansión

los escritores son prisioneros de la vista 
y de los sentimientos sobre las páginas, mientras los músicos vuelan en la inmensidad del firmamento

justo ahora el viejo Tchaikovski gimotea y clama
su sinfonía #5
y es tan sublime como la primera vez

yo no he oído por algún tiempo a uno de mis favoritos, Eric Coates
pero estoy seguro que si sigo con mi vino tinto
y escuchando
ocurrirá lo mismo

hay otros  y otros

este es un poema simplemente acerca del beber y escuchar
música

sé que repito, ¿verdad?

pero mirad a Faulkner
él no sólo que dijo la misma cosa una y otra vez, sino que también habló del mismo lugar

así que, por favor, déjame brindar de nuevo por estos gigantes de nuestras vidas:
los compositores clásicos de hoy 
y de tiempos pasados

la cuerda que apretó mi garganta
quizás afloje
la tuya.

from "Third Lung Review" - 1992

De vuelta a la escritura  

 
despierto cerca del mediodía y voy en busca del correo
con mi vieja bata de baño.
el pelo desordenado
descalzo
camino con cautela sobre las piedrecillas afiladas
del suelo
molido aún tras mi barba de cuatro días.
la jovencita de al lado que sacude la alfombra
fuera de su ventana me saluda:
"hola, Hank!"
¡diablos! es como recibir un disparo por atrás
de calibre 22.
"hola", le digo
recogiendo las facturas de mi tarjeta Visa, mis bonos de compras,
un aviso del Departamento de Agua y Energía,
una carta de la hipoteca
junto a una demanda del Departamento del Ornato de la ciudad
que me da 30 días para limpiar las malezas del patio.
regreso por el camino angosto
con piedrecillas afiladas
pensando que tal vez debo escribir algo esta noche,
todos ellos parecen
estar encerrados en sí
y sólo hay una manera de tratar a esos hijos de madre.
mis andanzas nocturnas tendrán que esperar.

©2001 Linda Lee Bukowski
reprinted with permission of Black Sparrow Press

Tres Naranjas

la primera vez que mi padre me sorprendió
escuchando una parte de la música me preguntó:
“¿qué es eso?”
“se llama amor por tres naranjas”
le contesté.
“muchacho”, me dijo
“sí que la sacas barato.”
él pensaba en sexo
mientras yo
imaginaba tres naranjas
allí
tú sabes cómo éstas se vuelven
anaranjadas
 terriblemente anaranjadas.
puede ser que Prokofiew  imaginara
lo mismo que mi padre
y de ser así, yo prefiero el
otro sentido
la cosa más horrible
que yo pude pensar
fue en una parte de mi ser
eyaculando al final
de su estúpido pene.
yo nunca le perdonaré
su opinión de mal gusto
en la que estoy atascado.
no hay nobleza
en la paternidad.
yo grito: matad al padre
antes que haga más
de lo que él hizo
conmigo.

From ONTHEBUS – 1992

De vuelta a la escritura  

despierto cerca del mediodía y voy en busca del correo
con mi vieja bata de baño.
el pelo desordenado
descalzo
camino con cautela sobre las piedrecillas afiladas
del suelo
molido aún tras mi barba de cuatro días.
la jovencita de al lado que sacude la alfombra
fuera de su ventana me saluda:
"hola, Hank!"
¡diablos! es como recibir un disparo por atrás
de calibre 22.
"hola", le digo
recogiendo las facturas de mi tarjeta Visa, mis bonos de compras,
un aviso del Departamento de Agua y Energía,
una carta de la hipoteca
junto a una demanda del Departamento del Ornato de la ciudad
que me da 30 días para limpiar las malezas del patio.
regreso por el camino angosto
con piedrecillas afiladas
pensando que tal vez debo escribir algo esta noche,
todos ellos parecen
estar encerrados en sí
y sólo hay una manera de tratar a esos hijos de madre.
mis andanzas nocturnas tendrán que esperar.


01:36 a.m.

a veces me rio cuando pienso
en lo que dicen
Céline a la máquina de escribir
o Dostoievski...
o Hamsun...
hombres sencillos con pies, orejas, ojos
hombres simples con pelo en sus cabezas
sentados allí escribiendo palabras
en medio de dificultades ante la vida
confundidos hasta rozar la locura

Dostoievski se incorpora
deja su máquina para ir a mear
vuelve
bebe un vaso con leche y sueña con
el casino y
las ruedas de la ruleta.

Céline se detiene, camina hacia la
ventana, observa afuera, piensa, mi último paciente
murió hoy, ya no tengo que hacer más
visitas allí.
la última vez
pagó la cuenta del doctor.
en cambio él es que aquellos que no pagan sus cuentas
de los viven el día a día.
Céline regresa, se sienta
frente a su máquina
espera un buen tiempo
y luego comienza a escribir.

Hamsun se arrima a su máquina de escribir mientras piensa
si ellos creerán
en todas esas cosas que él escribe.
vuelve a sentarse, comienza a trabajar.
él no sabe lo que es
llenar una cuarta de página,
es un inagotable hijo de perra
tan espléndido como el sol.
sigue escribiendo.

y yo me río,
sin hacer ruido
aunque  puedo hacerlo dentro de estas paredes, estas
paredes sucias y amarillas y azules
mi gatito blanco duerme
sobre la mesa
evitando la luz
sobre sus ojos.

él no está solo
esta noche
y yo
tampoco.

©2001 Linda Lee Bukowski
reprinted with permission of Black Sparrow Press
 
Nuevo Barrio

yo escribo junto a una ventana a la calle
en la planta baja
de la que si caigo
lo peor que puede pasar es ensuciarse mi camiseta
bajo una mata pequeña de plátano.

mientras escribo sentado con mi bermuda
(sin abrochar)
la gente pasa
-en su mayoría mujeres-
y no pueden
estar seguros de si estoy
completamente desnudo. Yo
veo sus rostros
que pretenden no ver
mientras yo sé
que miran bien.
 
ellos me ven como yo
sudo el poema, tal si golpeara
a un cerdo hasta matarlo,
como cae el atardecer
sobre el boulevard Sunset
sobre el rótulo del hotel
en el que gente llena de sudor
de Arkansas e Iowa
pagan demasiado para soñar
con las estrellas de cine.
en la puerta de al lado hay un religioso
que deja su radio a todo volumen
-tiene
buenos parlantes-
para que yo entienda
su mensaje.
hay también un gato blanco
estropeado y neurótico
que viene dos o tres veces
al día por su alimento
come y se va
pero sólo con mirarlo
el alma se anima
igual a algo sin cadenas.

 y el mismo joven de la sección
nudista me llama para conversar
y de pronto se me ocurre
que debemos cerrar el teléfono al unísono
pensando un poco en los demás
algo tonto. 
 
entonces  me llama la mujer para la cena.
comer es siempre bueno
y más cuando te esfuerzas lo suficiente
que la comida
es también un milagro.
el arriendo es un poco alto aquí
pero mientras eres capaz
de pagarlo
es también un milagro
como estar cuerdo aún
pensando en armas y en veredas
y viejas señoras en librerías.
aún hay pequeñas cosas
que hacer
como rasgar esta hoja de la máquina de escribir
entrar y comer
sobrevivir así.
hay también un montón de cortinas
y la mujer que vino caminando
se balancea en una
mecedora tras de mí,
estoy molesto
porque la comida se enfría
y tengo que irme
ella no entiende que
debo acabar el poema
pero en esta pobre vecindad
no hay sitio para el Arte
es lo que es y yo
oigo rociadores
hay una cesta de compras
un muchacho en patinetas,
y yo me apresuro me apresuro.

por el milagro de la comida
puede ser que nadie se enfade otra vez,
en este
y en otros lugares.

Appears in The Wormwood Review #16, 1964 and The Roominghouse Madrigals, 1988
©Linda Lee Bukowski - used with permission


 

Samstag, 16. Juni 2012

CHARLES BUKOWSKI TRIBUTE (part II)



Spanish free version by Rafael M. Arteaga


 


tal vez lo ignores, pero yo soy un poeta. tú puedes verme
cualquier día en el salón, medio borracho,
junto a la ruleta, cerrando apuestas directas.
déjame decirte que allí hay ciertas mujeres caminando
en la dirección que va el dinero, y a veces, cuando miras
a todas esas putas, esas de cien dólares,
piensas si la naturaleza no te está jugando una broma
al mostrar tanto seno y cadera en una misma
hembra, y tú miras, observas
y miras y no puedes creer que haya mujeres
como ella, cuando hay otras simples y comunes
con las que tú quisieras hacer algo más
como demoler pinturas o dar al traste con los álbumes de Beethoven
a espaldas de John; de cualquier modo, la ronda
se acaba y los sueños de los niños grandes también
los no profesionales, los productores, los camarógrafos,
los amantes de María, el vendedor de pieles, los dueños
de sí mismo, y Sant Louie entra al juego esta vez:
la rueda partió cuando él estaba cerca;
la siguió con su cabeza baja, y era parsimoniosa y horrible,
35 a 1, yo puse un 10 más abajo.
la rueda echó a girar de nuevo,
pasó por la cerca donde él estaba solo,
anduvo cuatro veces seguidas
giró
por la valla malla exterior
viajando dos millas
en una
hasta que acertó de modo loco e infernal
-aunque aún tenía fuerza,
y la más rubia del salón,
toda pechos y nalgas, fue
conmigo hasta la ventana de pagos.

aquella noche yo no la pude destrozar
aunque mi cachorro disparó saetas
que fueron a dar en la pared de la habitación.
después asomó ella en bata de dormir
tomando un Old Grants
y me dijo
qué clase de hombre eres que vives
en una pocilga como ésta. 
yo le dije:
es que soy poeta.

ella movió su cabecita hermosa hacia atrás y se puso a reír.
tú…tú…¿eres un poeta?

eso creo, contesté yo. eso creo.

yo le caía bien, aun le caía bien.
y todo gracias a un caballo loco
que escribió este poema.


EL ALIEN

from The Last Night Of The Earth Poems

tal vez no lo creas
pero hay gente que va
por la vida
con sus pequeños
problemas y aflicciones.
se visten bien, duermen bien
viven alegres
con su vida familiar.
son tranquilos
y a menudo
la pasan muy bien.
y cuando mueren
tienen una muerte dulce, casi siempre
mientras duermen.

tal vez no lo
creas
pero hay
aquel tipo de gente.

yo no soy uno
de ellos.
oh no, yo no soy uno de ellos.
ni siquiera
estoy cerca
de parecerme
a ellos.

pero los hay.

y yo estoy
aquí.


MALOS TIEMPOS EN LA CALLE 3 Y VERMONT HOTEL

from: You Get So Alone At Times that It Just Makes Sense

Alabam era una víbora y un salteador que venía
a mi piso cuando yo estaba
borracho y cada vez que yo
convalecía, él se ocupaba de abollarme
de nuevo.

tú, nauseabundo, le dije un día, te doy en la madre.

pero él me abolló
de nuevo.

un día lo sorprendí, justo en
el templo,
el retrocedió
y se hizo humo.
yo en cambio
unos días más tarde
me follé a su
novia.

luego bajé y golpeé
su puerta.

mi querido Alabam, acabo de follar
a tu hembra y desde ahora
voy a acosarte hasta el infierno.

el pobre se quedó mirándome,
puso sus manos en el rostro
y empezó a llorar.

yo me quedé junto a él
mirándolo apenas.

y así lo dejé
hasta volver a mi habitación.

los dos éramos un tanto locos, sin empleo,
y todo lo que teníamos era el uno al otro.

y desde entonces mi casi hembra iba de
bar en bar, y hasta dejé de verle
por algunos días.

yo tenía los restos de una botella
de oporto.

la abrí y fui a la habitación
de Alabam.

ey, rebelde, qué tal
un trago? –le pregunté.

él me miró sorprendido, se incorporó
y fue por dos vasos.

 
AQUELLAS MUCHACHAS DE AYER

from: You Get So Alone At Times that It Just MAkes Sense
 
Irene y Luisa
fueron las jóvenes más hermosas
del colegio.
ambas hermanas,
Irene un año mayor, más esbelta
aunque difícil de elegir
entre las dos;
pues no solo que eran hermosas
sino también endiabladamente divinas
tan divinas,
que los muchachos se mantenían lejos,
temblando frente a su belleza;
y hasta eran más agradables
que las otras,
tal vez por llevar algo diferente
que las demás.
ellas vestían de cuello alto a menudo,
medias de seda
blusas
faldas
nuevas salidas
cada vez;
hasta
que un día
mi socio Baldy y yo las seguimos
desde la escuela a su casa.
mira que ambos éramos una especie
de muchachos malos de la calle,
más o menos
y algo más:
caminábamos diez o doce pies tras ellas
sin decir nada,
mirando apenas
su voluptuoso
vaivén,
el equilibrio de
sus caderas.

fue hermoso
ir tras ellas
de la escuela al hogar
cada día.

y cuando ellas entraban a casa,
nosotros permanecíamos en la calzada
fumando y bromeando.

“algún día”, le dije a Baldy,
“ellas van a invitarnos a entrar allí
y acabarán con nosotros”.
-¿en serio?
-¡seguro!

hoy
50 años más tarde  
confieso que nunca lo hicieron.
-no me interesa todas esas historias
que dijimos a los muchachos;
sí, es un sueño que
acompaña tu viaje
entonces
y ahora.


CLASES NOCTURNAS

from Dangling In the Tournefortia

en las clases del conductor en estado de embriaguez
ubicado en el capítulo 63
se nos entregó unos lápices amarillos
para comprobar
si habíamos seguido atentos
al instructor.
preguntas como: la mínima condena
para un conductor ebrio reincidente
es:
a)   48 días
b)   6 meses
c)   90 días
junto a otras nueve preguntas.
luego que el instructor salió del aula
los estudiantes empezaron a murmurar:
ey, qué tal la número 5, eso si
es un golpe duro
¿de qué hablas?
yo estimo que son 48 días.
¿estás seguro?
no, pero es
lo que yo escribo.
una mujer encerró las 3 respuestas
en todas las preguntas
pese a que se nos advirtió
que debíamos elegir una.

durante el receso, yo bajé
a beber una lata de cerveza
en el bar de la calle.
veo a una puta de negro
en su paseo de noche.
un auto se detiene
ella se acerca y negocia.
la puerta se abre
y
desaparece.

de vuelta a clases
los estudiantes han logrado
conocerse entre sí.
no son más que un grupo
de borrachos sin importancia.
los observo sentados
en un bar
y recuerdo
por qué comencé
a beber solo.

la clase inicia otra vez.
y es apenas para saber que yo soy
el único que acertó
el 100 por ciento del test.

me reclino en mi silla
sin quitarme las gafas oscuras:
yo soy el intelectual
de la clase.


UN DÍA MÁS

from: Love is a Mad Dog from Hell


oír el enfermizo blues
e ir al restaurante a comer.
te sientas a la mesa.
la camarera te sonríe.
es pequeña y gorda. sus nalgas demasiado grandes
pero irradia bondad y simpatía.
vive con sus tres meses y un chulo que no agoniza del todo.
o.k. toma tu 15 por ciento de propina.
tú ordenas un sánduche de pavo
y cerveza.
el hombre de la mesa del frente
tiene ojos azules y aguados
y una cabeza grande como la de un elefante.
unas mesas más al frente hay tres hombres
con sus cabezas pequeñitas
y sus cuellos largos
como los avestruces
hablando bajito del desarrollo nacional
y preguntas, ¿por qué insisto en venir acá
cuando está cerca la melancolía?
la camarera viene con el sánduche
y pregunta si quieres
algo más.
tú le dices
no, no, todo está bien.
y entonces alguien detrás de ti se ríe.
y es una sonrisa gangosa
con vidrios y arena.

tú empiezas a comer.

es algo.
una pequeña, difícil
y prudente acción
igual a componer una balada
para hacer llorar
a una jovencita de 14 años.
pides otra cerveza.
Jesús, mira a aquel tipo
con sus manos hasta las rodillas
y silbando
para colmo.
bien, es tiempo de salir.
toma la factura
deja la propina
y ve a caja.
paga.
toma un palillo de dientes
y llega a la puerta.
ahí está tu auto.
y hay tres hombres con cabezas
y cuellos
semejantes a los de un avestruz
subiendo a otro vehículo
cada cual con su palillo de dientes
y conversando de mujeres.
parten antes que yo.
manejan muy rápido.
supongo porque son los mejores.
hoy es un día insoportablemente cálido.
hay una primera alerta de smog.
hay pájaros, plantas muertas
o agonizando.

enciendes el motor.