Mittwoch, 14. März 2012

Diplomatic ... cocaine?


De Otto J. Reich y Ezequiel Vázquez Ger, del Foreign Policy, del 13 de Marzo del 2012. Traducción de Rafael M. Arteaga.

    
Ecuador ha ocupado las primeras planas de los periódicos en las últimas semanas, debido a los constantes ataques de Rafael Correa contra la prensa independiente. Los medios de comunicación del mundo, sin embargo, aún no se han centrado en un escándalo internacional que se está gestando para su régimen. Hace unos días la policía de Italia descubrió 40 kilogramos de cocaína en la valija diplomática de Ecuador.

Las valijas diplomáticas son el medio por el que los gobiernos envían la correspondencia clasificada y artículos destinados para uso oficial de sus misiones diplomáticas en el extranjero. Reguladas por la Convención de Viena, establece que "los paquetes que constituyan la valija diplomática deberán ir provistos de signos exteriores visibles de su contenido y sólo podrán llevar documentos diplomáticos u objetos de uso oficial", y agrega más adelante: (la valija) "no podrá ser abierta o detenidas. " Además, cada valija debe llevar una guía de remisión (waybill) que detalla los documentos o bienes transportados, junto a otra información referente a su contenido.”

El 21 de noviembre de 2011 en el Registro Oficial N º 212, el gobierno ecuatoriano aprobó una disposición sobre su interpretación
de la Convención de Viena, la misma que establece una serie de "excepciones" a la guía de remisión; desde entonces,  el envío de obras de arte, joyas, artesanías y otros artículos sin valor comercial destinados para exposiciones de promoción cultural y comercial en el extranjero (y que no son necesariamente para uso oficial), estaban exentos de llevar aquel documento (waybill). A la nueva figura jurídica se denominó: "valijas diplomáticas extraordinarias."

A mediados de enero, la policía de Milán descubrió en una de las "valijas diplomáticas extraordinarias” enviadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador, 40 kilos de cocaína, valorada en más de 2 millones de euros en el mercado, camuflados en diferentes vasijas que se suponía iban a ser utilizados en una obra teatral. De inmediato, cinco ciudadanos ecuatorianos fueron detenidos por presuntos vínculos con el caso. Entre ellos se encontraba Jorge Luis Redobrán Quevedo. Según una carta enviada por el congresista de oposición Enrique Herrería a la Procuraduría General de Ecuador, Quevedo tiene una estrecha relación con el presidente del Banco Central,  Pedro Delgado (primo de Rafael Correa), con la hermana del gobernante Ecuatoriano y, además, vínculos frecuentes con el Consulado del Ecuador en Milán.

Este no es un caso aislado de tráfico de drogas. La semana pasada, durante una operación antinarcóticos en el puerto de Guayaquil, la policía ecuatoriana, que al parecer aún cree en hacer cumplir la ley, se apoderó de un cargamento de 119kg de cocaína escondidos en envases con puré de banano a punto de ser exportado. La empresa de transporte de contenedores fue denunciada hace dos años por el congresista César Montúfar, debido a que el principal accionista era Galo Borja, quien en ese momento fue viceministro de Comercio Exterior y responsable de las relaciones comerciales con Irán, junto a otras las naciones. Montúfar argüía que el Ministro de Comercio no debe estar involucrado en tales negocios, mientras esté encargado de supervisar los del Estado.

Estos son sólo dos casos de cómo el gobierno ecuatoriano ha legitimado un ambiente permisivo para las actividades ilícitas en su territorio a través de disposiciones legales, como aquellas sobre las "valijas diplomáticas extraordinarias", de sospechas sobre una supuesta participación de miembros de su gobierno con el tráfico de drogas, a través de una virtual eliminación del visado de personas para ingresar al país, o con acuerdos financieros con Irán, cuyos bancos facilitan las operaciones de lavado de dinero, el Ecuador de Rafael Correa se ha convertido en un territorio ideal para la anarquía y el engaño.

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