Freitag, 26. Juni 2009

MICHAEL JACKSON



No es su muerte, es una parte mía que muere con él. Cómo olvidar su voz llena de demonios y zombies que volvían del otro mundo a recoger los pasos que habían olvidado cuando vivos: el canto y el baile.


Cuando llega la hora no hay doctor que detenga la muerte. Aquel genio con cara de niño y cuerpo de hermafrodita fue acusado de pedofilia, de odiar su raza, de enriquecerse a cualquier precio...tantos comentarios quedan atrás. No va más, le dijo la muerte, que estaba esperando a que los médicos fueran por su lounch y ¡tzas! echó su zarpazo.


Al verlo solo e indefenso, "Ven" le dijo la muerte, y él se fue sin esperar a nadie. Hoy me di cuenta que mi infancia acabó hace mucho tiempo. Vaya mi homenaje a quien me acompañó con sus bailes y canciones casi toda mi edad y de quien admiré, más allá de sus poses o escándalos: su modo de amar y de vivir hasta las últimas consecuencias. Ha muerto el rey, viva el rey.

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